Los neuro-mitos en la educación

Los neuro-mitos son ideas relacionadas al cerebro que carecen de fundamento científico pero son consideradas hechos demostrados científicamente en el pensamiento popular.

No hay duda que hoy en día el cerebro está de moda. La actitud del mundo hacia el cerebro y las ciencias que lo estudian, llamadas neurociencias o ciencias neurales, ha cambiado dramáticamente desde la época en que empecé a aprender cómo el funcionamiento del cerebro afecta nuestra experiencia como seres humanos y cómo nuestra experiencia de vida también afecta el funcionamiento del cerebro.

El prefijo “neuro” está de moda. Convence y hasta vende. Pero el estudio del cerebro es un tema complejo, difícil de explicar y aún más difícil de entender. Como es extremadamente difícil encontrar en los medios de comunicación gente que a la vez de tener una formación científica que le permita entender claramente lo que los neurocientíficos descubren pueda explicarlo en un lenguaje accesible al público en general, las explicaciones que encontramos a menudo en la prensa son o muy simplistas o demasiado complicadas.

Como resultado directo, somos bombardeados diariamente por ideas “neuro” equivocadas sobre el cerebro que son aceptadas como verdades. Además de ser víctimas de oportunistas que comercializan productos o servicios “neuro” sin importarles que estos no estén basados en evidencia científica sólida.

Así que la realidad es que, a pesar del gran interés actual en el cerebro y el increíble progreso alcanzado, no solamente el público en general entiende muy poco sobre el tema, sino que hay inclusive muy pocos profesionales de la psicología, la educación y hasta del área médica que realmente tienen una buena noción sobre la relación entre el cerebro y la mente (y como resultado el comportamiento). Hay mucha confusión. Hay mucha mala información.

Hay muchos “neuro-mitos”. Los “neuro-mitos” son ideas relacionadas al cerebro que carecen de fundamento científico pero son consideradas hechos demostrados científicamente en el pensamiento popular. Son un lamentable subproducto de la mala comunicación y comprensión de la información sobre temas “neuro”. El neuro-mito contiene palabras rimbombantes, hasta términos científicos intimidantes, suena lógico y por eso el sentido común nos dice que debe ser cierto. Sin embargo, no tiene fundamento en resultados de estudios científicos bien hechos y que hayan sido repetidos con éxito en distintos laboratorios. Lo que sucede es que no se está conciente del hecho que con frecuencia la ciencia nos demuestra que nuestro sentido común, nuestra intuición esta equivocada. Lo que nos parece que debería ser cierto, no lo es o no podemos demostrar científicamente que realmente lo sea.

Un neuro-mito bastante común, por ejemplo, es la creencia generalizada que el ser humano solo usa el 10% de su cerebro. Simplemente no hay ninguna evidencia científica que fundamente esta aseveración, pero se asume generalmente que es una gran verdad.

La educación es una de las áreas en las que hay un gran interés en el cerebro y también una gran confusión y muchos neuro-mitos. En octubre del año pasado la afamada revista científica „Fronteras en Psicología “publicó un estudio realizado en Holanda y el Reino Unido por Sanne Dekke y sus colegas (1) sobre los neuro-mitos existentes entre profesionales de la educación. En el estudio de Dekke 242, docentes de educación primaria y secundaria con un expreso interés en la neurociencia del aprendizaje completaron un cuestionario en internet que contenía 32 aseveraciones sobre el cerebro y su influencia en el aprendizaje. Los docentes interesados en el cerebro y el aprendizaje son de particular interés porque son los que con más certeza aplicarán sus conocimientos sobre el cerebro a su práctica docente.

De estas 32 aseveraciones 15 eran neuro-mitos. Después de leer cada oración los docentes debían responder si les parecía que la información allí contenida era correcta, incorrecta o si no sabían si era correcta o incorrecta. El grupo de Dekke encontró que el 49% de los docentes creían en neuro-mitos, especialmente los relacionados a programas educativos comerciales computarizados. Entre los tres neuro-mitos creídos por más del 80% de los docentes estaba el siguiente: las personas aprenden mejor cuando reciben la información en su estilo de aprendizaje preferido, es decir, por ejemplo, si la persona prefiere aprender por la via auditiva (a la visual) y la información es presentada de forma auditiva (y no principalmente visual), la persona aprenderá mejor.

Esto suena muy complicado e impresionante, pero carece de fundamento científico. Es un neuro-mito. Si bien es cierto que hay partes específicas del cerebro en donde se procesa la información auditiva, visual y la información relacionada a nuestra capacidad de estar concientes de la posición y movimiento del cuerpo (kinestética), estas areas cerebrales estan muy conectadas entre ellas y el intercambio de información es también bastante intenso. Por lo tanto es incorrecto asumir que solamente una modalidad sensorial (auditiva, visual o kinestética) está involucrada en el procesamiento de la información a nivel cerebral. Además aunque prefiramos concientemente una modalidad cuando tratamos de aprender algo, una revisón sistemática de todos los estudios sobre este tema hecha por Coffield y colegas en 2004 (2) concluyó que el enseñarle a los niños en su modalidad preferida no mejora el aprendizaje. Así que si uno de los tantos "neuro-expertos" que están apareciendo por todos lados usa este argumento supuestamente "cientificamente comprobado" para venderle un programa de actividades o paquete de software para ayudar a su hijo o hija (o tal vez hasta a usted) a aprender mejor, ese "neuro-experto" es en realidad un "neuro-embaucador".

Cuando le ofrezcan productos y servicios “neuro” no se conforme con las aseveraciones de los anuncios ni con los diplomas en la pared del que trata de venderselas sino busque en internet información que los critiquen lo más objetivamente posible. Ese gran avance o idea “neuro” que parece ser algo muy lógico y prometedor puede tan solo ser un neuro-mito más. No se deje engañar.

Enviado por:
Alex López-Rolón

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*Alex López-Rolón es un psicólogo paraguayo formado en Japón y especializado en Europa en neuropsicología cognitiva clínica y experimental. Trabaja actualmente en Alemania como investigador del Hospital de Clínicas de la Universidad de Múnich.

Referencias

(1) Dekker, S., Lee, NC, Paul, HJ, & Jolles, J. (2012). Neuromyths in education:
Prevalence and predictors of misconceptions among teachers. Frontiers in psychology, 3,
1-8. doi:10.3389/fpsyg.2012.00429.

(2) Coffield, F.,Moseley, D.,Hall, E., & Ecclestone, K. (2004). Learning Styles and Pedagogy in Post-16 Learning. A Systematic and Critical Review. London: Learning and Skills Research Centre.