Toma tiempo aprender a tomar de una taza. Comience sustituyendo el biberón con una taza en una comida. Una vez que su hijo se haya acostumbrado a eso, haga lo mismo en otra comida.
Su hijo probablemente sostiene el biberón solo. No permita que ande con él. Esto se puede convertir en un hábito. Tomar biberón durante todo el día puede causar varios problemas. Puede causar caries. O la leche podría echarse a perder y enfermar al niño. Quizás dependa demasiado de la leche o del jugo y no coma lo suficiente de otros alimentos.
A la hora de dormir, tal vez su hijo todavía quiera el biberón y que usted lo meza. Trate de sustituir la leche con agua. Luego, dele al bebé una taza de agua antes de que lo meza.
Después de cumplir un año, los niños ya no necesitan fórmula para bebés. Pueden tomar leche de vaca. Pero asegúrese de que sea leche entera, no baja en grasa o descremada. Los niños necesitan la grasa de la leche para crecer y tener energía. Dele leche entera hasta que tenga por lo menos 2 años.
Si le preocupan las alergias a la leche, hable con el doctor sobre otras opciones que le proporcionen el calcio y los otros nutrientes que necesita.
A esta edad, a los niños les encanta experimentar. Meterán los dedos al jugo de manzana y embarrarán la bandeja con pudín. Al mismo tiempo, están aprendiendo a alimentarse solos. Se tirará la leche y la comida caerá al piso.
Acepte los esfuerzos de su hijo. Limite estas actividades a la bandeja de la silla alta. Póngale al niño un babero o una toalla. Coloque periódico o una cortina de la ducha en el piso. Esto facilitará la limpieza.