Una
de las mayores satisfacciones para los nuevos padres es el
tiempo que pasan hablando con su bebé y haciéndole
cariñitos. Hablar y jugar son actividades divertidas
para usted y para el bebé. Pero tienen otro propósito
además de la diversión. También ayudan
al bebé a aprender.
Cuando juega con su hijo, es importante que se relacionen cariñosamente y que usted le dé tiempo para reaccionar. Sonríale al bebé y espere que le mire a la cara y que le sonría. Cuando él le sonría, usted debe sonreírle de oreja a oreja y mover la cabeza. Demuéstrele que le da gusto que él le haya sonreído.
Balbucee y haga otros sonidos también. Si su hijo balbucea o hace sonidos, sonría y repítalos. Si le contesta con más sonidos, contéstele de nuevo. Hágalo varias veces. Así los bebés aprenden a llevarse bien con otras personas y a confiar en que usted está interesado en ellos. Cuando usted habla y el bebé le responde, ocurre algo importante. El bebé aprende a hablar escuchando sus palabras e intentando repetir los mismos sonidos.
Su bebé aprende rápidamente. Mientras le habla al bebé tiernamente y él le "contesta", usted empezará a reconocer los sonidos que hace. Cuando imita los sonidos del bebé, lo anima a hacer todavía más sonidos.
Hable con su bebé lo más que pueda. Él aprenderá a reconocer las voces de sus padres. Esto fortalece el lazo que existe entre usted y su hijo.
Su bebé está aprendiendo desde el día en que nació. Cuando usted habla con él, le ayuda a desarrollar el cerebro.