Su bebé tiene temperamento. El temperamento puede hacer que una persona actúe de cierta manera. Por ejemplo, un bebé puede llorar y esconderse al ver un animal grande. Otro bebé puede estar interesado pero actúa con cautela. Otro bebé tal vez no tenga miedo y trate de jugar con el animal de inmediato. Al primer tipo de temperamento a veces se le llama "lento para adaptarse". Puede que oiga que al segundo tipo de temperamento se le llame "adaptable". A menudo, al tercer tipo se le llama "activo". Algunos bebés combinan estos tres temperamentos: a veces son tímidos y otras veces son adaptables o activos. Conocer el temperamento de su bebé le ayuda a usted a ayudarle.
Algunos bebés son tímidos. Se esconden cuando ven a personas que no conocen. No se adaptan rápidamente a los cambios. Deje que su bebé tome el control en una situación nueva. Pídale a la gente que su bebé desconoce que no se pongan enfrente de la cara del bebé ni lo obliguen a tener contacto visual. Evite hablar fuertemente. Esto podría asustar al bebé tímido. Preséntele a las personas nuevas una por una.
Algunos bebés son relajados y calmados. Están ansiosos por explorar nuevos lugares y nuevas cosas. Responden rápidamente ante un cambio. Muchas veces, pueden calmarse a sí mismos en momentos estresantes. Estos bebés probablemente duermen y comen bien.
Algunos bebés son tercos e intensos. Los cambios los agobian. Reaccionan fuertemente ante nuevos eventos y nuevas situaciones. Necesitan una rutina periódica para comer, dormir y salir de la casa. A veces necesitan más contacto físico con usted. Cualquiera que sea el temperamento del bebé, su función es muy clara: identificar y respetar el temperamento de su bebé. Luego puede apoyar su crecimiento, su confianza en sí mismo y sus habilidades.