Los elogios pueden hacer milagros con los alumnos que tienen mucha dificultad en la lectura. Haga comentarios positivos cuando se dan las respuestas correctas ("¡Estupendo! La palabra es Sequoia.").
Pare al alumno luego de cometerse un error. Demuéstrele lo que debe hacer y dé la oportunidad de hacerlo correctamente ("Esa palabra es 'trouble.' ¿Cuál es esta palabra?") Trate de no utilizar la palabra "no".
Dé instrucciones claras y directas ("Di esta palabra" en vez de "¿Quieres decirla?").
Documente el rendimiento del alumno. Haga un repaso de todos los desaciertos del alumno. Recuerde que los alumnos "deben decirlo como si lo supieran."
Trabaje desde el principio hasta el final de la sesión de tutoría.
Mantenga las sesiones de tutoría animadas y dinámicas.
Trate de no hacerle mayor caso a las faltas leves de conducta. Limítese a reconocer la buena conducta.
Demuestre a los alumnos que ellos son importantes para usted mediante su dedicación y los ánimos que les infunde.
Llegue al menos 15 minutos antes del comienzo de la sesión de tutoría. Encárguese de que el plan y los materiales para la sesión estén preparados de antemano de modo que la sesión pueda comenzar tan pronto como llega el alumno.
Una vez que comience ejerciendo como el tutor de un alumno, continúe con ese alumno durante todo el año.
Reúna datos sobre el rendimiento del alumno cada día, y siga los datos en un cuadro (usando un gráfico, estrellas, etc.) para permitir una representación visual de los mejoramientos logrados en el programa.
La ley No Child Left Behind, conocida en español por el nombre Que Ningún Niño Se Quede Atrás, firmada por el Presidente Bush, dio inicio una nueva era de la educación en los Estados Unidos. La ley contiene los cuatro principios fundamentales para la reforma educativa del Presidente: mayor responsabilidad de los resultados; mayor flexibilidad y control local; mayores opciones para los padres, incluyendo los servicios suplementarios para los alumnos en escuelas de bajo rendimiento; y énfasis en métodos de enseñanza de comprobada eficacia. Que Ningún Niño Se Quede Atrás proporciona cerca de mil millones de dólares en fondos para la promoción de la instrucción en lectura con base en la ciencia mediante sus programas Reading First o Antes que nada, la lectura y Early Reading First o Antes que nada, la lectura para los preescolares.
www.NoChildLeftBehind.gov