Sencillamente, la honestidad significa enfrentar la verdad con nosotros mismos y con otras personas. Significa que otras personas sean tan importantes para nosotros, que no los engañaremos por buscar el beneficio propio. Significa enfrentar nuestros errores aún cuando tengamos que reconocer ante otras personas que los hemos cometido o cuando nos causen problemas decir la verdad.
Ser justos significa actuar equitativamente y tomar decisiones, especialmente las más importantes, sobre la base de la evidencia en vez de nuestros propios prejuicios. Significa "seguir las reglas" y defender el derecho de toda persona de ser tratados justa y honestamente.
Para comprender cuan importante es ser honestos y justos, los niños necesitan aprender que el vivir juntos como familia, comunidad o como nación depende de la confianza mutua. Sin honestidad y justicia, tener confianza en otras personas es muy difícil, y las familias-al igual que las sociedades-se desintegran.
Advertencia: Existe una gran diferencia entre ser deshonesto-mintiendo y haciendo trampa-y "inventarse cosas," tal como lo hacen los niños en sus juegos de fantasía. Si a los niños se les enseña que no decir la verdad es "algo malo," algunos niños pudieran pensar que también es malo fingir que son una princesa o un astronauta. Aunque usted debe desalentar a su niño de mentir o hacer trampa a propósito, usted también le debe hacer entender que está bien jugar y fantasear.