Cuando están despiertos, los bebés trabajan duro, tratando de aprender todo sobre el mundo. Para poder aprender bien, ellos necesitan muchas cosas con que jugar e inspeccionar. Objetos que existen en la casa ofrecen muchas posibilidades.
Una cuchara de madera con una carita feliz dibujada
Telas de distintas texturas, como terciopelo, algodón, pana, paño de toalla, satín, arpillera, o piel sintética.
Un tubo de cartón del papel sanitario o toallas de papel
Ollas, sartenes y tapaderas
Una cartera vieja o una canasta con cosas para meter y sacar
Tazas de medir y cucharas
Cajas y recipientes de plástico
Carretes grandes
Matracas u otros objetos para hacer ruido (sonajas, llaves o una lata llena de frijoles)
Los bebés comienzan a comprender cómo funciona el mundo cuando pueden ver, tocar, cargar y sacudir las cosas. Al inspeccionar los objetos ellos aprenden a coordinar y fortalecer los músculos en sus manos.