Este sencillo obsequio es ideal
para los más pequeñitos de la familia.
Cortamos la silueta de un arbolito en tela doble, realizamos
una costura bien firme del lado del revés, dejando
un orificio por donde rellenaremos el árbol.
Una vez realizada la costura,
bien firme, damos vuelta la tela, rellenamos y colocamos
dentro uno o dos cascabeles.
Cerrar muy bien el arbolito.
No es aconsejable pegar adornos
porque los bebés se lo llevarán a la boca
y puede ser muy peligroso, por eso es aconsejable utilizar
telas de colores vivos o rayadas.