¡Padre mio!
¡Padre querido!
Te recuerdo joven,
apuesto, fuerte
elegancia perfumada.
"un toniquito para el alma"
decias
cuando un beso me dabas......
Ibas al trabajo,
tu perfume y tu beso
quedaban en mi alma.
Camino a la escuela,
me llevabas de la mano
tú de grandes pasos,
yo de pasos pequeños,
Alcanzarte quería,
para nunca perderte,
me aferraba a tu mano.
Hoy, me aferro a tu recuerdo.......
Cada día que pasa
trasciendo tu vida
han pasado los años...
Les digo a mis hijos:
"un toniquito para el alma",
Voy al trabajo,
conservo tu recuerdo.......
Perfume de mi alma.
Creada y enviada por
Xenia Mora Rucabado
Mendoza - Argentina