En este contexto de fin de siglo en el que la humanidad ha
logrado por vez primera
desarrollar avances tecnológicos de tal magnitud que
posibilitan el envío y recepción simultáneos
de datos -con soporte textual, audio-visual, gráfico-
desde y hacia los más distantes lugares del planeta
por la red de redes, plantearnos el tema de la autoría
de la palabra es en sí mismo un desafío complejo,
que genera contradicciones .¿Por qué ?
a) Porque si bien lo anterior es cierto, no es menos
real que el acceso a Internet es aún a escala planetaria
, y particularmente en los países dominados y dependientes
, casi una realidad virtual. Así por ejemplo, en Tucumán,
menos del 6% de su población está " on
line". Evidencia de cuán lejos estamos aún
de acceder a los nuevos desarrollos tecnológicos,
a información valiosa y reciente de otros países
y a la posibilidad de difusión de nuestros propios
desarrollos científicos en español. Se
van generando así nuevas zonas de inclusión
y de exclusión lingüístico-culturales en
este fin de siglo
( Requejo;2000)
b) A la vez, el acceso a la televisión por aire
y cable en Argentina tiene porcentajes altísimos que
nos colocan en el segundo lugar en toda América. Lo
cual tiene también implicancias contradictorias
ya que, por un lado, recibimos información -seleccionada-
a escala planetaria por los grandes monopolios de medios de
comunicación, pero al mismo tiempo esta acumulación
de referentes culturales ajenos y hegemónicos opera
e incide en la subjetividad de la infancia y adolescencia
gestando muchas veces procesos de identificación con
pautas culturales externas, y de desconocimiento y / o minusvalorización
de lo propio.
c) Otro aspecto en relación al tema de la autoría
social de la palabra de los niños en edad escolar pertenecientes
a sectores populares, y en situación de aguda desventaja
económica, es el de las situaciones de crisis que viven
los grupos familiares en los que tienen lugar los aprendizajes
sociales del lenguaje desde temprana edad.
Razones de precarización laboral y / o desempleo, obligan
frecuentemente a miembros del grupo familiar (padres, hermanos),
a migrar a otras regiones en forma temporaria o definitiva,
por lo que los niños quedan a cargo de sus abuelos
o de otros familiares, quienes toman el lugar de transmisores
de los contenidos culturales. Se gestan así puentes
intergeneracionales desde la memoria oral que posibilitan
la continuidad en las nuevas generaciones de referentes,
representaciones, prácticas socio-culturales
de los mayores. Continuidad que no anula las transformaciones,
pero que dota de significados sociales e históricos
necesarios a la cultural infantil y adolescente.
La dialéctica: cercanía - distancia cultural,
lingüística entre adultos y niños
no es la misma en todos los contextos geográficos ni
en todas las clases sociales.
En las zonas urbanas y en especial en las clases medias y
altas (sin descartar con ello los sectores populares), aunque
esa distancia siempre existió y hasta puede ser entendida
como algo positivo, asistimos hoy al riesgo - no menos
cierto - de que adultos y niños/adolescentes estén
hablando casi "paralelo ", desde concepciones del
mundo y de la realidad que no siempre encuentran puentes que
los retroalimenten verdaderamente.
Algunos indicadores de esa distancia se evidencian en
las siguientes frases que a diario nos dirigen niños
y jóvenes: "¿Esa música se
escuchaba en tu època?"
Si en tu época no había televisión, ¿cómo
se divertían?", "Con vos no se puede hablar",
"Viejo, no me hablés en difícil",
"Profesora, entonces usted es de la época de Arjona:
re -vieja!.
Los adultos, por nuestra parte, a menudo replicamos:"¡Ay,
hijito! ¿dónde aprendiste a hablar así?¡
Acá, seguro que no!","Me querés contar
, ¿en qué idioma me hablás?";"En
mi època habìa respeto hacia los adultos., en
cambio ahora....","¡Si yo le decía
eso a mi padre...!"
A pesar de estas evidencias contradictorias, uno de
los puentes intergeneracionales más fuertes
sigue siendo la palabra hablada, la comunicación oral
cotidiana; tal vez el medio más masivo de comunicación
de toda la historia de la humanidad.( Requejo, 1997) Oralidad
que podemos seguir afianzando desde las instituciones educativas,
pero que requiere de nosotros el análisis crítico
de las teorías lingüísticas y las concepciones
académicas dominantes, así como la sistematización
de nuevas estrategias pedagógicas, didácticas
desde un reposicionamiento comprometido con las
realidades que vivimos cotidianamente.2
Nos preguntamos: ¿Qué espacios ocupan hoy en
las teorías linguísticas y en las curricula
de formación de profesorados el conocimiento científico,
la comprensión y la valoración de las complejas
oralidades sociales ?.¿ Qué importancia se les
concede en dicha formación ? Y , ¿desde
qué criterios y con que parámetros se las aborda?
Interrogantes que requieren no sólo de la atención
de los "especialistas", sino -e imperiosamente-
de la constitución de ámbitos inter e intrainstitucionales
de unidad convergente en los que tanto investigadores como
docentes podamos analizar nuestros referentes científicos,
las prácticas vigentes y los procesos socio-culturales
y políticos en los que se inscribe nuestra práctica
cotidiana.. Propuesta en la que la investigación
que ponemos a consideración de ustedes ha tratado de
avanzar, ya que se ha conformado con docentes de todos los
niveles educativos- desde el Inicial al Universitario-
interactuando desde diferentes concepciones y formaciones
científicas.
Autores:
Dra. Isabel Requejo
CERPACU (Centro de Rescate y Revalorización del Patrimonio
Cultural)
Fac. de F. y Letras -U.N.T.
Prof. María S. Taboada
CERPACU -U.N.T.