Autenticidad es otra palabra en boga en los años
recientes. Usualmente se refiere a conseguir el desarrollo
de la alfabetización en los chicos a través
de tareas significativas, a menudo seleccionadas por ellos
mismos, antes que a interacciones preparadas por el maestro
que puedan no estar relacionadas con el auténtico
uso de la alfabetización.
Yo diría que un enfoque equilibrado es la forma más
auténtica de aumentar el desarrollo de la alfabetización.
No está basado en una filosofía de lo que
debería estar pasando en las escuelas o cómo
los chicos deberían aprender. Ni en la visión
de que los chicos aprenden todos de la misma manera y generalmente
al mismo tiempo o en la de que los maestros tienen todos
los mismos talentos y personalidades.
Un enfoque equilibrado está basado en lo que ocurre
en cada clase que es única, con alumnos individuales
y maestros reales. Está basado en una visión
auténtica y ecológicamente válida de
la variedad de estudiantes, maestros, currícula y
escuelas.
Los aspectos del equilibrio que acabamos de describir nos llevan a la siguiente definición: un enfoque equilibrado es un enfoque de toma de decisiones a través del cual el maestro toma decisiones bien pensadas todos los días acerca de la mejor manera de ayudar a cada chico a convertirse en un mejor lector y escritor. Requiere y permite al maestro reflexionar sobre lo que está haciendo y modificar la educación diariamente basándose en la necesidad individual de cada alumno. Las modificaciones se sacan de un repertorio de estrategias muy amplio y de una profunda comprensión de los niños, del aprendizaje y de las bases teóricas de esas estratégicas.
En la discusión previa acerca de lo que un enfoque equilibrado es y no es se destacan algunos aspectos acerca de porqué tal enfoque es importante. Algunos de ellos serán revisados y expandidos en la sección siguiente y además se presentarán otros más.
No hay ningún lugar donde los chicos sean los mismos y perfectos.
La increíble diversidad de niños en las clases es en parte,
lo que hace a la enseñanza excitante y constantemente revitalizadora.
Un enfoque equilibrado nos permite celebrar esta diversidad y nutrirnos de
ella.
Porque un enfoque equilibrado autoriza a los maestros a seleccionar lo que
está bien para un ambiente que está cambiando constantemente,
los maestros pueden confiar que, seguramente, llegarán a satisfacer
las necesidades de cada niño. Esta flexibilidad los ayuda a asegurarse
de que cada niño reciba una educación apropiada a su desarrollo
porque se lo considera como un individuo, no como un alumno de tercer grado
o un estudiante de las ciencias de la tierra o alguien discapacitado que está
aprendiendo. La flexibilidad inherente a un enfoque equilibrado tiene cada
vez más importancia a medida que se avanza en los grados más
altos ya que la variación en los estudiantes aumenta y las tareas en
la escuela devienen más complejas y desafiantes.