La educación a menudo se ve no sólo como
un campo de sueños sino como un campo de extremos.
Los alfabetizadores no son una excepción a esta tendencia.
En nuestra búsqueda por complacer las necesidades
cada vez más complejas de nuestros estudiantes a
veces nos vamos de un extremo al otro en búsqueda
de la forma en que debemos educar a los niños. Recientemente,
sin embargo, una perspectiva moderada ha aparecido.
Los alfabetizadores están usando la palabra "equilibrada"
más y más a menudo.¿ Podría
ser que finalmente hayamos descubierto que nunca encontraremos
"el" camino, porque no hay tal cosa como "el" estudiante,
"la " actividad o "el" currículum?. ¿Podría
ser que, por fin, hayamos reconocido que una posición
intermedia nos permitirá servir mejor las necesidades
de todos nuestros chicos a medida que elegimos juiciosamente
de un espectro amplio de estrategias para ayudar al desarrollo
de los niños y al crecimiento de sus habilidades
para leer y escribir?. Este libro se refiere al equilibrio:
los capítulos posteriores presentarán una
pintura explícita de cómo un enfoque equilibrado
puede ser implementado en una escuela o en una clase. Este
capítulo servirá de base definiendo qué
es y qué no es un enfoque equilibrado, discutiendo
su importancia, sugiriendo porqué la alfabetización
todavía no ha abrazado la idea de tal enfoque y presentando
líneas para desarrollar y mantener dicho enfoque.
Para mi propio regocijo la palabra más recientemente
conectada con la alfabetización es "equilibrado"
Aparecen artículos, más y más a menudo,
que acentúan la importancia del equilibrio, a veces
escritos por individuos que en el pasado tendían
a expresar opiniones menos amplias acerca del desarrollo
de la alfabetización en los niños ( por ejemplo,
Strickland, 1996). Hay una creciente evidencia de que los
maestros de la escuela elemental, sin importar a qué
filosofía o enfoque adhieren, realmente toman un
enfoque más equilibrado que los que hubieran sido
aceptados anteriormente (Canney, 1993; Pressley, Rankin
y Yokoi, 1995).
Pero el equilibrio es un concepto demasiado importante para
ser reducido a una palabrita con atracción. Hemos
visto que ha sucedido con el lenguaje total: algunos maestros
estudiaron la filosofía, fueron a talleres y aún
a clases universitarias e implementaron una filosofía
del lenguaje total en forma concienzuda, pero otros fueron
atraídos por trozos de la filosofía y se proclamaron
como maestros del lenguaje total, principalmente porque
no enseñaban fonética o porque usaban los
libros comerciales de los chicos. A través de su
falta de comprensión del enfoque del lenguaje total,
estos últimos maestros implementaron una visión
superficial y distorsionada de esta filosofía.
De igual manera, algunos que adhieren a enfoques extremadamente
fónicos, han ignorado el hecho de que muchos de los
defensores de lo fónico son conscientes de que esto
es una parte del programa de alfabetización de los
niños: la habilidad para usar la relación
entre letra y sonido para identificar palabras desconocidas
con el objeto de leer y escribir es parte de un complejo
de estrategias de identificación de palabras que
un lector o un escritor necesita y la identificación
de palabras es parte del cuadro de alfabetización.
Nuevamente, la implementación inapropiada de
una idea valiosa ha llevado a atacar y desistir de un punto
de vista enteramente original y moderado. Para evitar la
tendencia de adherir a otro concepto de instrucción
superficialmente es importante que clarifiquemos qué
es y qué no es un enfoque equilibrado. Debemos acordar
sobre una definición para que el concepto de equilibrio
no sea trivializado o subvertido.