Los programas que no tienen equilibrio invitan al ataque y a la interferencia

Los programas que no tienen equilibrio no son exitosos con  todos los chicos. Por lo tanto invitan al ataque que generalmente toma la forma de sugerir que el péndulo haga todo el camino hacia un programa igualmente desequilibrado pero en el extremo opuesto.

Un programa no equilibrado presenta un blanco claro para los desencantados y moviliza más efectivamente a todos aquellos que adhieren al enfoque contrario. Esto se hizo evidente en la reacción que hubo ante el fracaso de la adhesión a programas de lectoescritura gradual para satisfacer las necesidades de todos los niños. La solución fue moverse hacia el lenguaje total. Ahora que la aproximación al lenguaje total también ha fracasado y ha demostrado no ser la solución para todos los problemas encontramos voces estridentes insistiendo que la panacea es lo fónico.
Por otra parte, un enfoque equilibrado, seguramente, tendrá algunos aspectos que hacen a los adherentes de ambos enfoques sentirse felices y por lo tanto, sugerir cambios hacia lo más moderado.

Un enfoque equilibrado no es denominado por todos aquellos que no lo apoyan porque tiene algunos aspectos que la mayoría de los alfabetizadores aprueba. Por lo tanto, la modificación parece ser más una cuestión de sintonía fina y de cambio de énfasis que comenzar de nuevo con una cosa completamente diferente.
Los programas no equilibrados también dejan a las escuelas abiertas al ataque de fuerzas extrañas, especialmente legisladores. Porque estos programas fracasan los legisladores se sienten infelices. Porque pocos legisladores son alfabetizadores informados tienden a buscar respuestas simplistas. Por ejemplo,

“Si A no funciona (y ellos pueden adivinar lo que A es, porque es tan limitado), entonces tratemos con Z (que es el opuesto, igualmente limitado y por lo tanto fácilmente identificable)”. Muchos legisladores carecen de la sofisticación de comprender intuitivamente posiciones más equilibradas.

Por lo tanto, aquellos que creen en enfoques menos equilibrados a menudo promueven sus posiciones fervientemente. Entonces los que proponen un enfoque instructivo más limitado seguramente tendrán más identidad de grupo que los individuos que proponen instancias balanceadas y estarán más prontos a ganar los oídos de los legisladores.

Los enfoques equilibrados tienen el potencial de limitar la interferencia legislativa no sólo porque tienen posibilidades de tener éxito con mayor número de chicos sino también porque no seducen a los hacedores de leyes a pensar que saben lo suficiente como para interferir. No es tan fácil ver la “única manera diferente de hacerlo” cuando se utiliza un enfoque equilibrado.

Volver al índice del trabajo

Enviado por:
Profesora María Luz Flores
Buenos Aires, Argentina
Integrante del equipo de Berta Braslavsky

Otras secciones recomendadas