La alfabetización no es solamente identificación de palabras.
Cualquier programa que sólo preste atención a esto - especialmente
un programa que trabaja con una sola estrategia de identificación de
palabras, el uso de fonética- no puede, por definición, ser
un enfoque equilibrado.
Pero, por supuesto, la identificación de palabras y de fonemas en particular
debe ser parte de un enfoque equilibrado.(Ver, por ejemplo, el trabajo de
Adams, 1990; Baumann & Ivey, 1997; Freppon & Dahl, 1991).
La alfabetización no es sólo construir significado.
Cualquier palabra que preste atención solamente a la construcción
de significado sin prestársela a la identificación de palabras
no puede, por definición, ser un enfoque equilibrado. Pero, por
supuesto la construcción del significado debe ser parte de un enfoque
equilibrado. (Ver el trabajo de Bauman & Ivey, 1997).
La alfabetización no es sólo el amor por la lectura y la escritura.
Cualquier programa que atienda sólo al goce de los niños y a
la generación de confianza en su propia lectura y escritura no puede,
por definición, ser un enfoque equilibrado. Pero, por supuesto, el
desarrollo de un amor por la lectura y la escritura debe ser parte de un enfoque
equilibrado. (Ver el trabajo de Freppon, 1992; Rosenblatt, 1978.)
Y por último la alfabetización no es sólo leer:
incluye escribir. Cualquier programa de alfabetización que preste atención
sólo a la lectura y no a las relaciones recíprocas entre ésta
y la escritura y sus desarrollos, no puede, por definición, ser un
enfoque equilibrado.
(Ver los trabajos de Baumann & Ivey, 1997; Stotsky, 1983: Vacca &
Rasinski, 1992).