En un programa de lectura equilibrado, las habilidades
enseñadas se perfeccionan a través de historias, historias ricas
a las cuales los lectores adhieren. En un programa equilibrado de lectura, la
lectura se llena de habilidades y resulta completamente satisfactoria, porque
la literatura es de la más alta calidad y de la más grande variedad.
Al perseguir el desarrollo de la alfabetización, un programa de lectura
balanceado está, por definición, ligado a la literatura y a las
habilidades que dan rienda suelta a sus riquezas.
Los propósitos de la literatura permanecen constantes, no importa
cuál sea el curriculum. La literatura entretiene, la literatura informa.
Durante estos procesos, la herencia literaria y cultural se trasmite, la imaginación
se expande y la comprensión de la condición humana,
de uno mismo y de otros, aumenta.
La atracción por la historia es poderosa y el apetito de más
historias, insaciable. El requerimiento de hechos es una necesidad racional,
y el apetito por información es infinito. La literatura responde a
ambos requerimientos. Los propósitos de entretenimiento e información
de la literatura aumentan en un programa de lectura equilibrado.
Aunque los propósitos de la literatura permanezcan siempre iguales
en todo programa de lectura, en uno balanceado se adquieren a través
de: