La literatura tradicional

La literatura tradicional incluye fábulas, cuentos folclóricos, mitos, leyendas, cuentos largos y épicos que transmiten la herencia cultural y literaria.
Los temas comunes a muchos cuentos folclóricos, los tipos de cuentos y sus textos, dan evidencia de la edad y  la amplia gama que cubren los cuentos.

La asombrosa cantidad de formas de  Cenicienta,  Caperucita Roja y muchos otros parecen documentar una “cultura  mundial”.
La literatura tradicional se necesita en todos los programas de lectura debido a su universalidad, pero también porque la literatura tradicional ayuda a apoyar un entendimiento multi-cultural tan importante para las relaciones humanas en todo en mundo.

Las fábulas viejas continúan enseñando nuevas lecciones.
La hormiga trabajadora y la cigarra haragana anuncian el legado de la haraganería.
El zorro inteligente y el cuervo vanidoso  siempre representarán la viveza y la vanidad.
Y el niño que gritó "Lobo", nos enseña a cada uno de nosotros a tener cuidado de pedir atención no necesaria.

Las fábulas son directamente didácticas,
no hay excusa para las lecciones que ellas presentan. A los chicos les gustan, porque las historias muestran o marcan los puntos que quieren demostrar claramente y sin tapujos.
Alguna vez,  los mitos ofrecieron explicaciones para los fenómenos naturales, ahora hablan de seres sobrenaturales e introducen a los lectores a las sociedades antiguas, sus creencias y sus religiones.

Las representaciones de dioses y diosas cambian con cada cultura pero hay grandes similitudes entre todas ellas.
Los niños identifican estas similitudes, examinan las explicaciones de las ocurrencias o de los sucesos naturales que se ofrecen y comienzan a entender y a apreciar el simbolismo en la literatura.
El libro de los Mitos Griegos de D Aulaires (1962),  Gigantes y Dioses de D Aulaires Norse (1986), Los Olímpicos (Fisher, 1984),
En el principio: historias de la Creación de todo el mundo (Hamilton 1988), Diosas, Héroes y Chamanes: la guía de los jóvenes a la mitología del mundo (Bellingham, 1994) sugiere que a pesar de que los mitos  son antiguos,  viven y gozan de buena salud en pleno siglo XX.

Para atraer a los mitos a tiempos modernos, Jane Yolen y otros escritores de mitos modernos han tomado las características de los mitos y las han entretejido en libros como La niña que gritó flores (1974) y   La bandera de las hadas: historias y poemas de Fantasía y sobrenaturales (1989).
La forma del  mito está constantemente representada en adaptaciones narrativas con ricas ilustraciones, como el caso de Beowolf (Crossley-Holland,1982).
La épica se cuenta en una forma narrativa y está intensamente ilustrada.
Los héroes reales y exagerados en las leyendas y en los cuentos intrigan a los chicos porque las leyendas tienen por definición alguna raíz en la historia y pertenecen al currículum general de la escuela tanto como al programa de lectura.
Personajes como el Rey Arturo, Robin Hood, Los Caballeros de la mesa redonda, San Jorge, Guillermo Tell, deberían ser  invitados a las clases.
Ellos representan un tiempo y un lugar perdido para los chicos de hoy a menos que se compartan a través de la literatura.
Los héroes de los cuentos largos como Pecos Bill y Paul Bunyan ofrecen a los lectores no sólo  goce e historia cultural sino que los introducen a la diversión de la hipérbole.

En un programa balanceado de lectura los vínculos de la literatura tradicional con el tiempo presente serán re-descubiertos y nuevas aplicaciones se encontrarán para sus simbolismos.

Los cuentos folclóricos de todo el mundo deben permear  no sólo actividades de lectura sino también el currículum de ciencias sociales.


Los cuentos de Anansi de Africa, los cuentos de Jack  de Gran Bretaña, los cuentos folclóricos y los cuentos de hadas franceses, los cuentos  de las noches de Arabia y los cuentos de las tribus nativas americanas ayudarán a los niños a entender un mundo más grande que el propio.

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Enviado por:
Profesora María Luz Flores
Buenos Aires, Argentina
Integrante del equipo de Berta Braslavsky

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