Los libros juguetes tempranos fascinan a los niños pequeños.
Van desde libros que se abren como cajas, libros con
solapas y libros tipo cortinas venecianas, hasta libros
de tela, de madera, de plástico y libros con cubiertas
troqueladas.
Levantar solapas para encontrar a Spot parece bastante adecuado
en ¿Dónde está Spot? (Hill,
1980).
Mira, mira, mira (Hoban, 1988) también tiene sentido
para los chicos.
El lector mira una abertura cuadrada en una página
que muestra una pequeña parte de la fotografía
coloreada en la siguiente página. Se hacen adivinanzas
y cuando se da vuelta la página el misterio se soluciona.
Los chicos se maravillan cuando palabras y partes móviles
de los libros coinciden, como en Las ruedas del ómnibus
(Zelinsky, 1990).
Los libros con estas características intrigan a los
niños y pueden proveer un equilibrio en la importancia
del juguete y los libros en el desarrollo de los niños.