Las actividades previas y posteriores a la lectura en un
programa equilibrado deben utilizar todos los talentos de
los lectores. La charla sobre el libro debería ser
precedida por “pensar el libro” y debería estar ligada
a literatura de alta calidad.
A menudo, en la charla post-libro, los lectores llegan a
apreciar la profundidad y la amplitud del argumento del
autor, la habilidad en armarlo, la profundidad de los personajes
y la interrelación del argumento con los personajes
y de estos entre sí.
En programas de lectura equilibrados, los maestros
involucran a sus lectores en discusiones post-libro, en
las cuales los problemas están identificados y el
debate que sigue es saludable. Dar sus opiniones y discutir
temas desafía a los lectores con experiencia
y los fuerza a reflexionar sobre lo que han leído
antes de hablar.
Las extensiones de algunos libros parecen invitar a la escritura,
otros libros guían hacia el arte, las artesanías,
a reflexiones prolongadas o a investigaciones. Tal vez la
forma de determinar la alta calidad de un libro sea
el hecho de que demanda reflexión, provoca revisión,
nos dice “préstenme atención, piensen acerca
de lo que estoy diciendo”.
La respuesta subsiguiente dependerá no sólo
del libro sino también del interés y habilidad
del lector.
No importa cuál sea esta extensión debe incorporar
al libro a la vida del lector, en la vida diaria o en el
campo de la fantasía que contribuye al completo desarrollo
de quien lee en muchas formas.
La literatura contribuye a la expansión del lenguaje,
por supuesto, pero también a un período creativo
de conocimiento, una transformación de lo narrativo
a lo visual, un diálogo de pensamiento medido, un
encuentro con emociones, una comprensión de las motivaciones
de los personajes y un reconocimiento de los avances de
las ciencias, las matemáticas, el arte o la medicina.
Nunca es demasiado temprano para provocar vínculos
entre el libro y la vida.
Esos vínculos están mejor forjados cuando
las actividades de pre-lectura preparan al lector para una
experiencia única y las de post-lectura
extienden y profundizan la intensidad de la experiencia.