Los libros para contar mueven a los chicos hacia delante y hacia atrás
entre los números: Diez, nueve, ocho
(Banks, 83) es una historia de resta situada en el dormitorio de una niñita.
Ella está rodeada de juguetes, ropas y
animales de peluche que corresponden a las cantidades
señaladas.
En Moja significa
1, un libro para contar en suahili, (Feelings 1972), el
niño ve a los números de 1 a 10 y su secuencia
mientras aprende sobre la cultura del este africano.
En Un grano de arroz,
un cuento folclórico matemático (Demi, 1997),
los lectores ven cuán efectiva y rápidamente
un grano de arroz, cuando se duplica cada día durante
treinta días, puede aumentar mucho
sus recursos.
En Siete ratones ciegos,
(Young, 1992), basado en la bien conocida fábula
de El hombre ciego y el elefante, el autor crea un
libro para contar con poderosas ilustraciones. A través
de ratones de brillantes colores y un elefante, los niños
aprenden los colores, los números ordinales, los
días de la semana y la sabiduría de no juzgar
apresuradamente.
Los libros de Tana Hoban Formas, formas, formas (1970) y Empuja – tira, Vacío
- lleno (1972) enfocan la variación de formas y los opuestos.
Gale Gibbons, Byron Barton, Bruce Mac Millan y Donald Crews son autores y/o
ilustradores que han producido muchos excelentes libros de concepto para niños.
En un programa equilibrado de lectura estos libros deberían estar representados
para apoyar el desarrollo de conceptos básicos principales.