En el medio del bosque vivía una osita llamada Popy,
era una osita muy tímida y por ese motivo hablaba
poco con los otros animalitos del lugar.
Tenía como trofeo muy preciado un cofre, al cuál
cuidaba como oro, no dejaba que nadie se acercara, un día
llegó su amigo el mono y al ver como ella lo limpiaba
con tanto cuidado le preguntó:
- ¿Qué hay dentro de ese cofre?
- Nada, respondió la osita.
- ¿Y entonces porque lo cuidas tanto?
- Poporque sí, dijo tartamudeando Popy.
- Está bien, respondió el mono y se fue.
Cuando cerró la puerta de la casita de la osita,
el mono se puso a pensar qué tendría la osita
dentro de ese cofre y porque se había puesto tan
nerviosa y juró que iba a averiguarlo.
Le contó a la jirafa y junto con ella empezaron a
perseguir a la osita, la espiaban por la ventana cuando
limpiaba y adoraba el cofre pero no conseguían nada,
la osita nunca lo abría, entonces un día la
jirafa le dijo al mono:
- Mañana yo la voy a entretener y tu te meterás
en la casa y revisarás ese cofre.
- Muy bien, dijo el mono.
Y así fue como al otro día la jirafa se llevo
a la osita a dar un paseo y mientras tanto el mono se metió
en la casa a investigar que tenía ese famoso cofre.
Entró muy despacito, llegó al cofre y cuando
lo abrió exclamó:
- ¡Oh!, no lo puedo creer.
Cuando estaba con la boca abierta se escuchó...
¡Plum!!!
- ¿Qué estas haciendo?, era la osita que había
regresado.
- ¿Por qué no me dijiste que el cofre tenía
tantas golosinas? dijo el mono.
- No sé, pensé que se reirían de mí
y le dirían a todos los animalitos que soy una golosa
y me la paso comiendo caramelos, chupetines, chocolates,
etc.
- ¡Pero no!, como se te ocurre algo así, le
contesto el mono con una sonrisa, nosotros nunca pensaríamos
algo así, si comer golosinas le gusta a todo el mundo.
- ¿En serio?, preguntó la osita.
- Si, querida osita, no te sientas mal, dijo la jirafa.
Y así fue como la osita compartió con sus amigos, el mono y la jirafa, el secreto del cofre con las golosinas.
Observación: este cuento puede ser utilizado cuando queremos hacerles un regalito a los nenes de la sala, y compartimos golosinas con ellos