
Eran siete enanitos que jugaban en la plaza, se hamacaban, se tiraban por el tobogán y llevaban al perro a pasear.
Las casitas eran de hongos, y cuando llovía se ponían en la
cabeza un sombrero grande de flores y calabazas.
Un día, el abuelo reunió a todos los enanitos para hablarles
de ir a conocer el bosque y llevar la comida a los animalitos.
En el bosque vieron una cueva y quisieron ir a investigar, pero un enanito se perdió, entonces prendieron velas para
ver mejor.
Muy asustados y con mucho miedo recorrieron la cueva, vieron
a un oso, a un murciélago, a un dragón, un esqueleto, oro, plata, piedras y pulseras de oro. Al salir vieron el sol muy
brillante, y todos lo saludaron.
Cuando regresaron a casa, comentaron todo lo importante que
habían vivido, se habían divertido mucho, estaban cansados
de tanto caminar, y se hicieron masajitos en las piernas.
El abuelo se puso feliz porque cumplieron la misión.
Jardín de Infantes
"Paula Albarracín de Sarmiento
Sala Verde, Turno Tarde
Huinca Renancó (Cba.)