Un día, Belén, mi compañera de banco,
llegó corriendo a mi casa a buscarme y me dijo que
en su casa sucedía algo extraño, y que yo
debía ir a ver para que luego en el curso no dijeran
que lo estaba inventando.
Belén vive en la casa de sus abuelos, es una casa
antigua y ella siempre cuenta que en aquella casa suceden
cosas extrañas, como que de repente las cosas se
cambian de lugar, o los cuadros amanecen al revés.
Por supuesto, que pensé que era un poco exagerada,
pero para salir de dudas acepté acompañarla.
¿Tienes una bolsa?, -me preguntó.
¿Para qué quieres una bolsa?
-No preguntes, debemos buscar una bolsa de basura.
Le pasé una bolsa y salió corriendo; tuve
que correr también para alcanzarla.
Cuando llegamos a la casa se fue a la parte de atrás
y me hizo señas para que la acompañara. La
seguí y nos pusimos a mirar por la ventana tapados
por las ramas de los árboles. ¡Espera y verás!,
-me dijo Belén, no terminaba de decirlo cuando vi
que al interior de la casa algo se movía, no lo podía
creer, ¡Una escoba barriendo!, eso no hubiese sido
nada extraño, si no fuera porque estaba barriendo
¡SOLA!...
Escrita y enviado por
Pía Muñoz Julio