Muchas veces, como maestras jardineras, nos encontramos ante la
problemática de no saber como encarar el tema de la Sexualidad
dentro de la sala del jardín.
Nuestros propios
miedos, temores y tabúes nos llevan a mirar hacia otro lado y evitar el
tema o por el contrario, ahogarnos en bibliografías y caer en proyectos
ya diseñados con títulos fascinantes como: ¿de donde venimos?,
¿Cómo nacemos?, etc.
Creo que si nos relajáramos un
poco y tomáramos conciencia que nuestra sexualidad y la de los pequeños,
forma parte de nuestras vidas, desde el segundo en que nacemos; tomaríamos
el tema con más naturalidad y espontaneidad.
Tomando un ejemplo
simple y cotidiano como puede ser un trozo de plastilina, quien tiene características
propias como color, tamaño, cantidad, aroma, etc., en los cuales mucho
no podemos influir, pero sí en su forma; nos damos cuenta que ese trozo
lo podemos modelar y convertirlo en un gran pájaro o en una simple hormiguita.
Algo parecido sucede con cada ser humano.
Desde el momento en que nace, cada niño trae consigo un bagaje de información genética que determinara características propias: color de pelo, ojos, tamaño, genes que influenciaran en su carácter, etc., pero todo esto no será solo lo que determinara su futuro. Mucha información externa ayudara a "modelar" la personalidad de ese niño, y será en un primer momento, su MADRE, la que colaborara, tal vez de forma inconsciente, a que este proceso comience.
Los 5 o 6 primeros años de cada pequeño
son muy importantes en el desarrollo psíquico y emocional.
Toda la
información y experiencia que adquiera sobre su sexualidad en este periodo
será guardada en su inconsciente y permanecerá latente hasta su
adolescencia.
Partiendo desde este punto, el jardín de infantes no
debe quedar al margen de esta historia; en especial en este siglo XXI, donde la
escala de valores ha sufrido algunos cambios y los roles femeninos y masculinos
están un poco confusos.
Como docentes debemos tener en claro nuestro
compromiso pero también nuestros limites.
Su MADRE y su entorno familiar
son los responsables de ese pequeño en crecimiento.
Durante las
primeras horas de vida de un bebe, su madre es quien comienza a transmitirle toda
la información y atención necesaria, formando un vinculo decisivo
en su personalidad.
Es ella quien transmite las primeras experiencias y es
a través de ella que el pequeño puede saciar sus necesidades básicas
y comenzar a conocer su cuerpo y los limites del mismo. Es en este momento donde
se le coloca el rotulo: varón o mujer.
A medida que va creciendo su
contorno familiar le va limitando el camino e invitándolo a diferentes
experiencias de acuerdo al sexo.
Todo esto se suele realizar en forma natural,
sana e inconsciente por parte de cada familia. Si esto es así, nuestra
labor, desde la sala, será sencillo: simplemente, transmitiendo en cada
proyecto diario, los valores e información acorde a cada sexo.
El sector
de dramatización, puede, sin duda, colaborar en este punto; ayudándonos
a remarcar cotidianamente los rasgos propios de cada rol femenino y masculino:
características físicas, vestimenta, etc.
Debemos estar atentas
y no temiendo en rescatar la espontaneidad de cada nene, ya que surgirá,
seguramente, ciertos ítem que son acordes a cada sexo: " mi papa tiene
el pelo largo", " mi tío usa aritos", " la pareja de
mi papá maneja un remis", etc.
Todo esto es común en la
vida de cada pequeño, por lo tanto lo debemos tomar con naturalidad y no
con miedo a la respuesta que demos.
Lo mismo sucede con los orígenes
de cada ser humano. Cuándo escuchamos la pregunta "¿cómo
nació el hermanito de Tomas?", "¿Cómo puso la seño
de música el bebe en su panza?", inmediatamente pensamos en las madres
de todos y cada uno de nuestros alumnos, mirándonos fijamente.
Creo que si nos relajáramos y diéramos simplemente la respuesta, que debe ser corta y de fácil comprensión, ayudaríamos muchísimo al pequeño, que seguramente estará más atento a nuestra actitud que a la información técnica que le demos.
Como docentes
debemos detenernos en la inquietud del grupo y facilitarles experiencia e información
que facilitará su sano desarrollo. Pero estas experiencias deben llegar
al niño de forma NATURAL y CONTINUA y NO con proyectos aislados en la sala
de 5, creyendo que los niños de 2, 3 y 4 no cuentan con la madurez necesaria.
Juegos simples como pueden ser, por ejemplo, (en el periodo de adaptación),
los famosos recorridos por las instalaciones del jardín, (donde rara vez,
la docente ingresa con todo el grupo -nenes y nenas- a los baños de varones
para, por ejemplo, enseñar el uso de los mingitorios), nos servirá
para marcar las grandes o las sutiles diferencias.
Actividades como estas
existen infinidades en la vida diaria del jardín, que seguramente la creatividad
de cada docente ayudara a innovar.
Hoy hablamos como colaborar en
un desarrollo sano de un niño, pero que nos pasa cuando nos encontramos
con niños cuyas conductas no responden a lo esperable para su sexo.
Es aquí, donde debemos ser cautelosas y no prejuzgar actitudes.
Muchas veces, existen niños " muy suaves" en su trato, que prefieren
los sectores de arte o literatura, por ejemplo, pero que no por ello condicionan
su sexualidad, o niñas con vocablos más bruscos o voz mas fuerte
que se deben, seguramente, a condiciones familiares.
Pero por otro lado,
nos encontramos con alumnos, que sumadas a estas características, poseen
otras más preocupantes: negación de su sexo, dibujos con características
propias del sexo opuesto, la no-integración a su grupo de pares, situaciones
de angustia por parte del pequeño, etc.
Ante estas circunstancias debemos
estar atentos y pedir inmediatamente ayuda a un profesional en psicología,
que nos podrá orientar a nosotros los docentes y a la familia en particular.
Sintetizando, creo que si actuamos con responsabilidad y libertad, dejando de
lado nuestros propios miedos, (tarea nada fácil) y estando atentos a la
necesidad de cada grupo, estaremos en el camino correcto.
Recordemos que la
sexualidad es algo que forma parte de nuestra vida cotidiana y debe ser tomada
como tal.
Enviado por
Liliana Anriquez.
Prof. Esp. Ed. Inicial.