El vendedor de semillas

Un joven soñó que entraba en un supermercado recién inaugurado y, para su sorpresa, descubrió que Jesucristo se encontraba atrás del mostrador.

-¿Qué vendes aquí?- le preguntó.
-Todo lo que tu corazón desee- respondió Jesucristo.
Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, el joven emocionado se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear:

-Quiero tener amor, felicidad, sabiduría, paz de espíritu y ausencia de todo temor -dijo el joven-

Deseo que en el mundo se acaben las guerras, el terrorismo, el narcotráfico, las injusticias sociales, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos.

Cuando el joven terminó de hablar, Jesucristo le responde:

-Amigo, creo que no me has entendido.
Aquí no vendemos frutos; solamente vendemos semillas.

"Convierte en frutos las semillas que hay en ti".

Enviado por
Alejandra Ramos
alejandraramos@ciudad.com.ar

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