Aceptame como soy, en razón de justicia y no de piedad.
Liberame de la ignorancia y la dependencia por tu deber de
cuidado.
Transformame en un ser útil porque no quiero vivir
de limosnas.
Pon en mis labios la luz de la sonrisa y no la sonrisa triste
del miedo
Ayudame a no ser una carga para mis padres logrando mi integración
social.
Reflexiona; mi comienzo fue igual al tuyo sabe que las ilusiones
que acompañaron mi nacer fueron las mismas que soñaron
tus padres.
Despierta con tu afecto mi fuerza contra la agresividad que
avasalla.
Mirame soy humano como tú.
Pensamiento escrito por un niño con parálisis
cerebral.
(Autor anónimo)
Enviado por
María Isabel Cota Talamantes
Lic. en Educación Preescolar
Los Cabos - México