Dimensión pedagógica de los proyectos institucionales
4- Proyectos de sala para construir.
Supongamos que hemos decidido que todas las salas de 4 y 5 años
utilicen la teoría constructivista de la lengua. Hay allí un elemento
común. Todo el Jardín está empeñado en esa tarea.
Se ha transformado en un objetivo pedagógico institucional. Pero no hemos
terminado con esto, sino que tendremos que acordar otras pautas de acción
que se relacionan entre sí. Hay tiempos para ir construyendo los nuevos
aprendizajes sobre la matriz del lenguaje familiar. Hay períodos
tras los cuales deberán evaluarse los progresos, los métodos,
los subproyectos individuales.
¿Podríamos pensar en una evaluación general, con resultados
registrados, tras cada trimestre? ¿Conviene utilizar un único
instrumento o varios diferentes? ¿Estamos seguros de que todas las categorías
están contempladas en esos instrumentos? ¿Y de que están
integrados aquellos contenidos sobre los que es preciso trabajar?
Esto constituye un nuevo diagnóstico.
Comparamos logros y obstáculos. Examinamos cómo podrían
acentuarse los primeros y superar los inconvenientes que se hubieren presentado.
En este trabajo de conjunto, pude verificarse si hubo errores metodológicos,
falta de consistencia en algunas actividades o si en algún caso es necesario
reemplazarlas por otras más adecuadas. Así se instituyen
y conforman los grupos de trabajo , y a poco andar, se verá que
no existen ya los "llaneros solitarios", como no intervengan factores
de personalidad que como obstáculos a la tarea común deberán
considerarse. Siempre está la posibilidad de solicitar la mediación
de terceros: un directivo, un supervisor pedagógico en definitiva, que
con una mirada objetiva ayude a solucionar el problema. Incluso puede recurrirse
a una intervención externa si todo lo mencionado falla.
En última instancia, aquel que disponga de más y mejores armas
puede coordinar las acciones programadas en común...Se preservará
el espacio laboral ya que eso exactamente es un jardín o una unidad
educativa cualquiera.
Por supuesto esta no es más que una propuesta de trabajo destinada a
solucionar el malestar interno, en caso de que exista, y que como objetivo general
podría formularse -se me ocurre - en términos como éste:
"Integrar a los actores institucionales en un proyecto pedagógico
común ---- que se desarrollará a partir del año
en curso en todas las salas de 4 y de 5 años.
Si decimos "a partir de", no le ponemos límites: es como mínimo,
para el corto plazo, e incluso puede convertirse en algo permanente. Salvo
que se produzca un fracaso total en la experiencia ( por no respetar plazos
o acciones programadas, o porque las personas no estén verdaderamente
motivadas o cualquiera sea el obstáculo que se presente), el objetivo
podrá quedar en el Proyecto Institucional como factor comprensivo
de la innovación en práctica o de otras que se vayan presentando
como necesidad.
En síntesis: si el Proyecto Educativo Institucional funciona como
reflejo de acciones pedagógicas necesarias para indicar el rumbo que
tomará la acción educativa del centro, dejará de ser un
papel que cuesta elaborar pero no es útil. Algo que se hace para cumplir
y nada más.
Por el contrario, se convierte en un instrumento eficaz para la transformación
educativa que sea necesaria con el objeto de mejorar en muchos sentidos
la función específica de la institución, incluyendo las
relaciones humanas.