La vida institucional tiene sus tradiciones: son parte de nuestra historia...y
que los cambios son difíciles, pues vaya que lo son...Pero hay dos
conductas posibles por seguir:
a)-Ignorar los logros profesionales, y de la misma forma no
indagar cuáles son los obstáculos que nos impiden trabajar
como deseamos.
b)-Tomar a logros y obstáculos como referencia para seguir adelante
con esta profesión nuestra que es, por definición, "un
servicio que prestar y una pesada carga que llevar";. Nada menos que
el futuro de nuestra sociedad, o al menos un futuro posible se asienta
sobre nuestras espaldas.
Todo lo que se haga en un centro educativo debe ser educativo...o no cumple
con la función para la que fue creado. Distinguir entre aprender
y educar es elemental: puedo ser muy buen ladrón...pero mi excelente
aprendizaje, educativo no es.
¿Es educativo que yo piense sola, trabaje sola, no incluya en mis
proyectos la palabra "nuestros";? ¿que no incorpore a quien
es especialista en música , educación física, u otros
en las actividades de un proyecto que pergeñé? ¿Es
que no existe la palabra "nuestros"?
Pensando en el nivel: ¿es lógico que quien trabaje conmigo
no comparta "mi"planificación, ";mi" metodología,
"mis" objetivos para el corto plazo?
Una institución, centro o unidad educativa es fundamentalmente un
espacio de trabajo. ¿Somos todos conscientes de este hecho? ¿Es
necesario que seamos todos amigos?
La respuesta para ambas preguntas es la misma: no, no lo es.
¿Deberíamos aceptar disensos o todos tendríamos que
pensar igual?
Me atrevería a aseverar que si esta es la concepción dominante,
no cabrían las innovaciones que es deseable implementar.
Quienes han hecho de su objeto de estudio a las instituciones nos dicen
que para que un cambio de cualquier tipo sea efectivo, debe ser instituyente.
Si es bueno en sus resultados , debe prevalecer y generalizarse.
Esto quiere decir que poco a poco debiera constituirse en instituido.
Esto significa que , hasta que no se presente una propuesta mejor, toda
la institución cambiará aquello que se estaba haciendo, a
veces sin razón lógica alguna. Hacer algo "porque sí"es
una respuesta infantil.
De modo que todo lo bueno para hacer, lo innovador, lo que nos hace progresar,
se aparta de la concepción de que a todo lo que venimos haciendo
debe ser conservado, así como siempre se hizo.
Seguir la tradición establecida o instituida no es respuesta a las
necesidades de nuestros chicos y las familias a las que pertenecen. Pero
inventar cambios sin una buena razón, sin que medie la detección
de alguna necesidad, tampoco resulta bien. No es una tarea científica.
Esta es la problemática que enfrenta una institución cuando
debe desarrollar proyectos institucionales. Algunos no pueden
cumplirse por demasiado ambiciosos, o porque no se pueden evaluar.
O porque contienen tantas ambigüedades que no pueden bajarse al aula.
Terminan siendo un afiche en la pared, un documento que elevar... algo que
se hace para cumplir con normas que nos llegan...pero que no son significativos
para orientar la práctica cotidiana. Esa práctica que significa
distribuir el conocimiento que la humanidad ha acumulado, con el objeto
de que se beneficien todos sin excepción.
¡Vaya si reviste importancia este instrumento! Pero con la condición
de que sea tan realista como nos lo diga un trabajo de diagnóstico
previo.
1. Busquemos claves
3. Proyecto Educativo Institucional
4. Proyectos de sala para construir
Enviado por
Cecilia Smirnoff Baxter
Caleta Olivia-Santa Cruz