Todos los niños sienten ansiedad. Es de esperar y es normal que el niño se sienta ansioso en ciertos momentos específicos de su desarrollo. Por ejemplo, entre los 7 meses y la edad pre-escolar, los niños saludables pueden sentir ansiedad intensa cuando se separan de sus padres o de otros seres queridos.
Los niños pueden tener temores de corta duración, (como el miedo a la oscuridad, las tormentas, los animales o los desconocidos). Sin embargo, cuando las ansiedades se vuelven severas y empiezan a interferir con las actividades diarias de la infancia, tal como separarse de los padres para ir a la escuela y hacer amigos, los padres deben de considerar el solicitar una evaluación de un psiquiatra de niños y adolescentes y su asesoramiento.
-pensamientos constantes y miedo por su propia seguridad y por la de suspadres,
-negarse en asistir a la escuela,
-quejas frecuentes de dolores de estómago y de otros malestares físicos,
-preocupaciones exageradas acerca de dormir fuera de su hogar demasiado apegamiento
al hogar, y
rabietas y pánico al momento de separarse de sus padres
-A algunos niños ansiosos les da miedo conocer o hablar con las personas
que no conocen.
- Los niños con esta dificultad suelen tener muy pocos amigos fuera de
la familia.
-preocupaciones sobre las cosas antes de que algo suceda, y preocupaciones
constantes sobre la escuela, los amigos o los deportes.
Los niños ansiosos se ponen tensos y tiesos. Algunos pueden buscar consuelo
constante y sus preocupaciones pueden interferir con sus actividades porque
estos niños ansiosos pueden estar quietos, conformes y deseosos de complacer,
es muy fácil no darse cuenta de sus dificultades.
Los padres deben de estar alerta a los síntomas de ansiedad severa para
poder intervenir lo más pronto posible y así prevenir complicaciones.
El tratamiento a tiempo puede prevenir dificultades futuras tales como la pérdida
de amistades, el fracaso social y escolar y los sentimientos de baja autoestima.
Los problemas de ansiedad severa en los niños se pueden tratar. Los tratamientos incluyen una combinación de lo siguiente: psicoterapia individual, terapia familiar, medicamentos, tratamientos del comportamiento y consultas con el personal de la escuela.
"No siempre puedes controlar los que pasa fuera, pero sí
puedes controlar siempre lo que pasa dentro" Wayne W. Dyer
Entre un 3 y un 5% de los niños escolarizados son hiperactivos, niños
inquietos, impacientes, impulsivos, que no se centran en objetivos o finalidades
concretas, que saltan de una cosa a otra, que no atienden a lo que se les
dice; en definitiva, niños que no "oyen", no "obedecen",
no "hacen caso".
No hay concordancia en cuanto a su definición, algunos dicen que se
trata de un síndrome (conjunto de síntomas) que tiene probablemente
un origen biológico ligado a alteraciones en el cerebro, causadas por
factores hereditarios o como consecuencia de una lesión, otros que
constituye una pauta de conducta persistente en situaciones específicas.
Para nosotros la mejor definición es la que dan Safer y Allen en 1979
" trastorno del desarrollo concebido como retraso en el desarrollo, que
constituye una pauta de conducta persistente, caracterizada por inquietud
y falta de atención excesivas y que se manifiesta en situaciones que
requieren inhibición motora. Aparece entre los dos y los seis años
y comienza a remitir durante la adolescencia
."El problema real de los niños hiperactivos se plantea ante aquellas
situaciones en las que se les exige control de los movimientos y mantenimiento
de la atención.
Los síntomas definitorios del trastorno por déficit de atención
con hiperactividad según la clasificación nosológica
DSM3-R son: actividad motora excesiva, falta de atención y de control
de impulsos.
En sí, se trata de niños desordenados, descuidados, que no prestan
atención en clase, que cambian continuamente de tarea y presentan una
actividad permanente e incontrolada sin que vaya dirigida a un determinado
objetivo o fin.
Tienen dificultades para permanecer quietos, sentados, suelen responder precipitadamente
incluso antes de haber finalizado la formulación de las preguntas,
además se muestran impacientes y no son capaces de esperar su turno
en las actividades en las que participan más individuos.
Interrumpen las actividades o tareas de los compañeros y miembros de
la familia. Pueden fácilmente sufrir accidentes y caídas debido
a que sus conductas reflejan una escasa conciencia del peligro.
Son desobedientes, parece que no oyen órdenes de los adultos y, por
tanto, no cumplen con sus instrucciones.
Plantean problemas de disciplina por incumplir o saltarse las normas establecidas.
Su relación con los adultos se caracteriza por desinhibición,
suelen tener problemas de relación social y pueden quedar aislados
del grupo de iguales.
Asimismo, dan muestras de déficits cognitivos y son frecuentes los
retrasos en habilidades motoras y del lenguaje, así como las conductas
antisociales y la carencia de autoestima.
Es frecuente que los problemas conductuales acompañen la hiperactividad.
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Enviado por
Nadia Flor Romero
Ecuador