Si durante su proceso de desarrollo el niño no ha tenido suficientes
modelos a su disposición, los padres se verán obligados a rellenar esos
huecos en la adolescencia.
El anhelo natural del adolescente por tener héroes, ideales y sueños
servirá de ayuda para proporcionarle un adecuado sentido de los modelos.
·
Suele confundirse con facilidad. Malgasta el tiempo en
actividades que aparentemente no tienen ningún objeto, o se pueden obsesionar
con actividades que no tienen relación con sus obligaciones más inmediatas.
·
Se organiza mal, tanto en ideas como en comportamiento.
Puede ser desaliñado en su persona y en sus cosas. Suele tener su habitación
hecha un desastre.
·
Confunde lo bueno y lo malo.
·
Le cuesta decidirse a hacer o decir algo.
·
Responde a las instrucciones que se le dan de modo confuso
o rebelde.
·
Se muestra inseguro en los métodos y en los objetivos
que elige cuando trabaja en equipo. Solicita continuamente instrucciones
y suele insistir en que solo hay una manera de hacer las cosas.
·
Recuerde que usted es un modelo básico para su hijo adolescente,
sea un buen ejemplo, acorde con sus creencias.
·
Presente a su hijo aquellas personas a las que usted tiene
gran estima, bien mediante el contacto personal, o por medio de obras
literarias.
·
Ayúdelo a entender bien aquellas cosas en las que cree.
Hable con él de su escala de valores. Y si le pregunta el a usted por
sus creencias, háblele honradamente.
·
Haga que se proponga objetivos de comportamiento y aprendizaje
que sean realistas. Que razone los pasos que debe dar para conseguir
sus objetivos. Que decida que debe aprender y en que medida debe hacerlo.
·
Que afronte las consecuencias de su comportamiento. Deje
bien clara la relación causa-efecto en lo que se refiere a su comportamiento
y a las consecuencias del mismo.
· Ayúdelo
a que entienda como puede realizar su tareas. Dígale las cosas claras
y demuestreselo si es necesario.
· Haga
un esfuerzo para entender las condiciones que influyen en su comportamiento.
Comprender no significa aceptar permisivamente conductas destructivas.
Intente llegar a decisiones comunes o a normas de comportamiento mediante
el intercambio de opiniones.
Como punto final un consejo: escuche, siga atento las conversaciones con su hijo adolescente, no reaccione hasta que él no haya terminado, probablemente aprenda cosas nuevas sobre él y es problable que se dé cuenta que el adolescente se siente más valorado cuando se le escucha atentamente.
Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo
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Enviado por
Mariana Taberniso
San Martín de los Andes.
Neuquén- Argentina