Debido a que tú eres responsable de tu conducta y de tus sentimientos, tú
puedes elegirlos.
Tu puedes escoger lo enojado, frustrado o triste que
te quieres sentir. Tú puedes también elegir cambiar
tus sentimientos.
Una parte importante del aprender a elegir es aprender
a hacerlo correctamente.
Esto comienza al decidir lo que esperamos que suceda
como resultado de nuestra elección, y de si nuestras
expectativas son realistas.
Vivimos en una cultura que dá gran valor al éxito, pero
esto no tiene nada que ver con el valor personal, es
decir desenvolvernos personalmente lo mejor posible
en las actividades que creemos que son importantes y
estar a gusto con nosotros mismos aún cuando nuestra
idea de "lo mejor" no sea precisamente lo mejor.
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autoestima