Toda persona que se enfrenta a un texto, lo
realiza con alguna intencionalidad y es ésta lo que dirige
los procedimientos y las acciones.
Además, puede apreciar los elementos visuales
y no visuales del texto. Los primeros, hacen referencia
a la información aportada por el texto escrito, y los segundos,
a los conocimientos que el lector tiene acerca del idioma,
el sistema de escritura y el tema. Todo esto influye en
la anticipación del contenido del texto.
El papel de la escuela es formar lectores competentes, sujetos que
sepan que existen una gran variedad de textos, y que cada
uno de ellos tiene sus propias características, un contenido
en particular y un determinado uso del lenguaje.
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