Al comenzar a trabajar texturas es una
buena idea organizar una salida por el jardín, llevando
hojas y crayones, tizas o lápices gruesos.
Podemos probar en cada una de las superficies
rugosas o que presenten algún tipo de relieve (baldosas,
paredes, sobre arena, monedas, cartón corrugado, lija,
panamina etc)
Es bueno combinarlo con efectos de
ilusión óptica.
Podemos recortar en cuadrados o en formas de figuras
geométricas las hojas con las diferentes texturas
que recogimos de nuestro recorrido para luego superponerlas
en un trabajo final o sobre una hoja soporte.
Enviado por: Paula Celaya
Docente Nivel Inicial
Buenos Aires