Puedes hacerlo con acetato, placas de radiografías,
cartulina tratada con aceite de lino, o los modelos que se venden en las casas
de artísticas.
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Calcar el diseño y luego pasarlo
con un lápiz blando y papel carbónico
sobre una cartulina. Sobre el revés de la cartulina,
aplicar con pincel una sola mano de aceite de lino,
para facilitar el calado y darle mayor duración.
Luego dejar secar muy bien durante 24 Hs. como mínimo.
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Colocar la cartulina con el diseño
sobre un vidrio o cerámico. Con una trincheta
bien afilada, calar todas las áreas sólidas
del dibujo que después serán de color.
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Fijar la plantilla con cinta de enmascarar
sobre la superficie elegida. Cargar muy bien el pincel
taponador o una esponja con la pintura elegida, descargar
el excedente y dar pequeños golpes (taponar)
sobre las partes caladas. Aplicar la pintura gradualmente
hasta lograr una textura compacta. Dejar secar bien
entre una y otra mano.
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Desprender la plantilla. Si hubiera dudas, dejar pegado uno de los lados y levantar el otro para mirar. Si quedara algo sin pintar, fijar nuevamente la plantilla y completar con un pincel fino.