Enfermedad transmisible producida por el bacilo de Koch.
El contagio se produce cuando el microbio penetra en el organismo desde
una persona infectada a otra sana a través de la boca o las fosas
nasales.
La enfermedad consiste en una lesión pulmonar con un ganglio
satélite denominado complejo primario.
La infección se descubre a través de una reacción
tuberculínica que da positiva, en muchas ocasiones no se detecta
con examen clínico o radiológico.
Los síntomas son:
adelgazamiento, cansancio, pérdida del apetito, tos, fiebre.
Los niños pequeños menores a dos años pueden presentar
estridor respiratorio y voz bitonal.
La primoinfección tiende habitualmente a la curación por
fibrosis y/o calcificación. En cambio, la forma primaria puede
progresar por contigüidad extendiéndose hacia los bronquios,
pleura, pericardio o generalizarse por vía sanguínea
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