2 tazas de harina común.
1 taza de sal fina.
agua suficiente para unir los dos elementos.
Unir la harina con la sal y agregar agua hasta obtener
una masa suave que no se pegotee en las manos.
Se puede preparar blanca o agregar témpera al agua.
Agregar arena a la masa básica.
La arena puede ser gruesa, tener pequeños elementos
de caracoles, ostras, conchillas, diferentes elementos
del mar, etc.
De esto dependerá la aspereza de la masa.