Cantidad de nenes: 13
La actividad comenzó a las 9,30 hs. observando nuestro plan de trabajo
armado el día anterior, surge el problema que varios nenes faltaron
y se chequea cada grupo, agregando otros nenes que no estaban adonde hacen
falta. Quedan así los grupos de trabajo nuevamente listos.
Comienza la actividad de preparación del mobiliario e higiene del lugar,
mientras algunos acomodan las mesas, poniéndo en cada lugar los carteles
de las tareas, otros se comienzan a poner sus delantales, todos se lavan las
manos y limpian bien las mesas. Entre todos distribuimos los elementos en
cada lugar y nombrando a cada uno se van ubicando donde les corresponde.
A las 9,45 hs se comienza con la elaboración, se decide preparar la
mitad de la receta para que el primer grupo tuviese trabajo mientras funcionaban
el resto de las tareas. Todos esperan a que la masa avance y así poder
estar todos trabajando. Nadie perdió la paciencia y a las 9,50 estaba
todo el proceso en funcionamiento.
Al finalizar el primer grupo se les sugirió que lavaran todos los elementos
que habían utilizado, lo que hicieron con mucho agrado.
Cuando ya faltaba poca masa para trabajar algunos nenes pidieron hacer o probar
otras tareas, lo que se les permitió, y ellos cambiaron los roles con
sus pares sin presentarse ningun tipo de discución.
A las 10,20 hs. ya estaban todas las fuentes en la cocina, algunas ya salidas
del horno y otras dentro. Se limpio la sala, se guardaron los delantales para
el día siguiente y se sentaron a desayunar. Tarea cumplida.
Se pudo observar que se respetaron todos los puntos acordados el día
anterior, los roles distribuídos, las tareas, los lugares de cada una
y los elementos a utilizar, se recordaron todas las normas de higiene que
debían tenerse en cuenta y todo el proceso funcionó sin presentarse
problemas, el resultado: 360 tapitas para alfajores.
El grupo se organizó casi sin intervención del adulto, el trabajo
de organización realizado el día anterior los ordenó,
los organizó y permitió que no se presentaran trabas, pues estaba
todo previsto (trabajo hecho por ellos).
Se pudo ver que pudieron transferir mucho de lo vivido y observado en las
dos fábricas visitadas, cada uno cumplió con su tarea, supervisaba
a su par sin intervenir en la tarea del otro, marcándole cosas como
no tocar, no chupes la cuchara, no tires harina al suelo, más finita
la masa, no aprietes tanto con el palo de amasar, el acomodar mejor las tapitas
para que entren más, comentarios espontáneos y mucha concentración
en lo que cada uno tenía que realizar , con el único objetivo:
que todo salga bien, como en la panadería o la chocolatería.
Al finalizar el día querían organizar el armado de los alfajores,
actividad que por sugerencia de la docente, quedaba para el día siguiente
antes de comenzar con la tarea.
Cantidad de nenes: 15
Docente: Kummel Katia
Acompañaron dos docentes más
Basándonos en el trabajo ya hecho de organización de la primer
etapa de la producción, surgió rápida y espontáneamente
de los chicos las tareas a realizar en el día de hoy y repartieron
los roles, quedando en algunos grupos tres nenes y en otros cuatro.
Se utilizaron mangas para poner el dulce, el segundo grupo ponía la
segunda tapita, el tercero pasaba el alfajor por coco y el ultimo acomodaba
las bandejas para llevar a la heladera.
La sala se volvió a ordenar como el día anterior y los lugares
en la mesa eran iguales, según los chicos, pues la tarea 5 del día
anterior se hacía en el horno de la cocina y hoy no estaba, solo eran
cuatro.
Sacaron cada uno su delantal, limpiaron las mesas y se lavaron las manos.
La elaboración comenzó a las 9,40 hs. y finalizó a las
10,20 hs.
Durante el proceso algunos chicos cambiaban los roles por otro cuando,
según ellos, se cansaban con el rol que estaban cumpliendo hasta ese
momento.
_parece la cinta que llevaba los alfajores (comentaron algunos)
en 40 minutos los 179 alfajores estaban acomodados en bandejas, los que terminaban
con su trabajo se lavaban las manos y guardaban su delantal, se realizó
la limpieza del lugar y en compensación cada uno se comió un
alfajor. Lo más llamativo es que nadie quizo comerse otro, porque hubiesen
quedado menos alfajores para vender.
Cantidad de nenes: 15
Los chicos armaron el kiosco, con bancos largos y elementos que usan en dramatizaciones,
algunos escribieron los carteles con el nombre, el precio, anotaron sus nombres
en el pizarrón y se conformaron 3 grupos de 4 nenes y uno de 3, para
atender el kiosco por turnos. Llevaron bandejas para el dinero, una máquina
de escribir de plástico que hizo las veces de caja registradora y avisaron
a las demás salas que el kiosco estaba abierto.
La venta se realizó en orden, con muchísimo entusiasmo y cuando
se concluyó el último grupo llevó a la sala lo recaudado
($ 9) que junto a lo que habían mandado los papás de los
pedidos a domicilio ($6) se recaudaron un total de $15. Contentos aplaudieron
y festejaron comiéndose los alfajores apartados para tal ocasión.
Al día siguiente se compraron 3 baldes de helado y baño de chocolate
con el dinero ganado en la venta de la producción de alfajores.
El trabajo en total nos llevó 2 semanas y un día, hubiese sido
más positivo y rico con mayor tiempo para trabajar otros aspectos y
ampliarlo mucho más, haciéndo intervenir contenidos de otras
áreas como lengua escrita, matemática, ciencias, otros contenidos
de tecnología; de todos modos se cumplieron ampliamente con las espectativas
de logro y objetivos planteados. Los chicos pudieron vivenciar muy de cerca
la elaboración de productos, interesándose por cada paso del
proceso, indagando sobre el funcionamiento de cada máquina utilizada,
se organizaron con un objetivo común, respetando las normas impuestas
por ellos mismos partiendo de la investigación realizada en las experiencias
directas, observaron la importancia de registrar lo necesario, el plan de
trabajo y tareas a cumplir. Destacaron por sobre todas las cosas la higiene,
necesaria en la elaboración de productos que son para otras personas.
Se trabajaron todos los contenidos previstos y planificados, como así
también otros que pertenecen a otras áreas, como lengua y matemática.
Como dificultad, el poco tiempo. Fueron 2 semanas de trabajo continuo, todos
los días una actividad. Esta dificultad la observé yo como docente,
pero no se presentó en los chicos que reclamaban el seguimiento de
nuestra tarea para poder llegar a la meta lo más rápidamente
posible: vender la producción para poder comprarse los helados.
Para destacar, el trabajo en equipo y la organización de las tareas,
la participación comprometida de cada uno de los chicos.
Como docente y a pesar de haber generado este proyecto en forma solitaria,
destaco el haber logrado involucrar a varias colegas del establecimiento que
de una u otra manera participaron y se comprometieron con él.
De la evaluación con los chicos quedaron muchas cosas positivas, les
gustó ir a las fábricas, ver como se hacía el chocolate
o las facturas, armar la fábrica en la sala, vender, ganar dinero y
poder gastarlo en lo que querían, fue muy divertido.
Cosas para modificar: sugirieron hacer más alfajores para ganar más
plata, muchos se quedaron con ganas de comprar más, usar máquinas
para hacer las cosas más rápido, fabricar otros productos.
Quejas, ninguna
Volver al índice
de este proyecto
Enviado por
Katia Kummel
Jardín de Infantes N°14 Caramelos Surtidos
Ushuaia
Tierra del Fuego