Para situar su función y valor educativo, se realiza la siguiente descripción de los juegos en relación con el proceso de maduración del individuo.
Esta clasificación fue realizada por Jean Piaget.
Jean Jacques Rousseau
lo expresa así: "para aprender a pensar es preciso
ejercitar nuestros miembros, nuestros sentidos, nuestros
órganos, que son los
instrumentos
de nuestra inteligencia."
En nuestros días encontramos los mismos fundamentos en la psicomotricidad: Por el movimiento, el niño desarrolla la coordinación espacio- temporal y los medios de comprenderse en relación con la proyección de su representación.
En el niño el juego de ejercicios es típico en los niveles de la sensoriomotricidad hasta llegar al V estadío. Esto no quiere decir que el juego desaparezca. Por una parte, se integra en formas más complejas y superiores, por otra , a medida que el niño domine otros esquemas de acción podrá realizar juegos de ejercicios de mayor nivel. Por ejemplo, con el desarrollo del lenguaje el sujeto infantil se divierte en pregunta ( ¿por qué?) lo que equivale a un verdadero juego de ejercicios.
Es también hacer "como" el auto que arranca y "como" los pájaros que vuelan, tocando las estrellas. Es una apertura hacia el mundo fantástico. Es un puente entre lo irreal posible y el poblamiento de la realidad inexistente. Experiencia clave donde se apoyará la creatividad.Implican la representación de pensamiento, cuando aparecen los símbolos lúdiicos, éstos implican la representación mental de un objeto ausente.
Podría argumentarse que los juegos simbólicos
individuales o colectivos marcarían diferencias
significativas, como pensaron Wilhelm Stern o Carlotte
Bühler. Piaget considera que la diferencias es
sólo de grado, pero no de esencia.
El simbolismo colectivo no es de naturaleza distinta
del proceso de interiorización mental. . Aún
cuando el proceso se extienda a formas complejas, organizadas
junto a los adultos ( juego de roles en una comedia)
sigue siendo la misma simbolización que puede
volcarse a actividades de tipo constructivo.
Aquí es necesario que de un factor social. Es en el contexto de las relaciones interpersonales que surge la exigencias de una regularidad impuesta. Desde luego, para que esto sea posible se requiere una cierta maduración de la inteligencia y un cierto abandono del egocentrismo.
¿Qué lugar ocupan los llamados juegos
de construcción? Si un niño, en vez de
simbolizar un puente, lo arma con ladrillos o piezas
de su meccano, apreciemos que el elemento significante
y el significado es uno sólo. Ya no hay simbolización,
sino imitación, podríamos decir en primera
instancia. El ejercicio, el símbolo y la regla
aparecen en ese orden genético, con otras tantas
etapas del desarrollo de la inteligencia y de la sociabilidad.
Los juegos de construcción no supondrían
para Piaget un factor nuevo a considerar dentro de la
evolución. Situados entre el segundo y tercer
período de las actividades lúdicas constituyen
una cierta oscilación de la acción infantil,
que puede asumir formas de trabajo inteligente ( adaptativo)
o de predominio imitativo ( acomodación)
Enviado por:
María José Rey
Quilmes. Buenos Aires
Docente de Nivel Inicial