Esta categoría incluye trastornos disóciales en los que el comportamiento disocial, antisocial o agresivo (que va más allá de manifestaciones oposicionistas, desafiantes o subversivas) está completamente, o casi completamente, restringido al hogar o a las relaciones con miembros de la familia nuclear o allegados. Las manifestaciones mas frecuentes son robos en el hogar referidos con frecuencia específicamente al dinero o a pertenencias de una o dos personas concretas, lo cual puede acompañarse de un comportamiento destructivo deliberado, de nuevo con preferencia referido a miembros concretos de la familia, tal como romper juguetes u objetos de adorno, ropas, hacer rayados en muebles o destrucción de pertenencias apreciadas. El diagnóstico puede basarse también en la presencia de actos de violencia contra miembros de la familia. Puede presentarse también la provocación de incendios deliberados del hogar.
El diagnóstico requiere que no esté presente ninguna alteración
significativa del comportamiento antisocial fuera del ambiente familiar y
que la relación social del niño fuera de la familia esté
dentro de un rango normal.
En la mayoría de los casos, estos trastornos disóciales limitados
al contexto familiar han comenzado en relación con algún tipo
de alteración intensa de las relaciones del chico con uno o más
miembros de la familia nuclear. En algunos casos, por ejemplo, el trastorno
puede haberse iniciado por conflictos con un padrastro o madrastra. Aceptada
la validez nosológica de esta categoría, es posible que este
comportamiento disocial tan específico de una situación, no
implique el mal pronóstico general de trastornos disóciales
generalizados.
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sociales afectivos
Enviado por
Yeni del Carmen Carvallo Ramos
Lic. Educación Preescolar
Villa hermosa- Tabasco
Mexico