Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria con diversas manifestaciones
que se presenta por lo general en la infancia y en la niñez.
Suelen implicar un rechazo a la alimentación y representar
variaciones extremadamente caprichosas de lo que es conducta alimentaria
normal, que se llevan a cabo en presencia de la persona (de suficiente
competencia) que cuida al niño.
Además hay ausencia de enfermedad orgánica. Puede
acompañarse o no de rumiación (es decir, de regurgitación
repetida sin náuseas o malestar gastrointestinal). 
Las dificultades menores en la alimentación son muy frecuentes en
la infancia y la niñez (en forma de caprichos, supuesta falta o exceso
de alimentación) y por si mismos no deben ser considerados como indicativos
de este trastorno. El trastorno se diagnosticara únicamente si su grado
supera de un modo claro a la media normal, si las características del
problema alimentario son cualitativamente anormales, o si el niño tiene
una clara tendencia a ganar o perder peso en un período de al menos
un mes.
Incluye: trastorno de rumiación en la infancia
Es importante tener en cuenta los siguientes diagnósticos:
* a) trastornos en los que el niño come bien con adultos distintos
a los que habitualmente le cuidan
* b) enfermedad orgánica suficiente para explicar el rechazo a la comida
* c) anorexia nerviosa y otros trastornos de la conducta alimentaria
* d) trastorno psiquiátrico más amplio
* e) pica y
* f) trastornos de la conducta alimentaria por malos tratos
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Enviado por
Yeni del Carmen Carvallo Ramos
Lic. Educación Preescolar
Villa hermosa- Tabasco
Mexico