La infancia, entre el pasado y el presente

3. Acerca de la infancia en el pasado

Los historiadores se han ocupado tradicionalmente de los asuntos políticos y militares, pero no han prestado casi ninguna atención a las penosas experiencias de la infancia. Los especialistas en pedagogía sólo se ocuparon de los asuntos escolares, haciendo referencia sólo ocasionalmente a lo que les sucedía a los alumnos en el hogar y en el mundo. Se consideraba que la historia debía ocuparse de los acontecimientos públicos, no los privados. No se prestó atención a lo que ocurría en los hogares o en los patios del recreo.
Sin embargo, la historia de la infancia tiene gran importancia para el estudio de la sociedad humana. El libro de De Mause intenta estudiar sistemáticamente las actitudes y prácticas de los padres con respecto a sus hijos en diferentes épocas.
Los resultados de esta investigación son muy deprimentes. Revelan una larga y triste historia de abusos cometidos con los niños desde tiempos remotos hasta casi nuestros días. Por supuesto no se puede generalizar en forma absoluta, siempre hubo padres que amaron y trataron bien a sus hijos. En muchos casos los errores en la crianza se debieron más a la ignorancia que a la mala voluntad.
Si bien hasta hoy los casos de niños maltratados son frecuentes, los historiadores señalan que a partir del S XVIII fue desarrollándose paulatinamente una actitud más humanitaria.
La historia de la infancia, afirma De Mause, es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuánto más se retrocede en el pasado, más expuestos están los niños a la violencia, el maltrato y la muerte. Menos eficacia muestran los padres en la satisfacción de las necesidades de desarrollo del niño. El trato despiadado abarcaba desde el infanticidio, el abandono, la negligencia, los rigores de la envoltura en fajas, la inanición deliberada, las palizas, los encierros, etc.
En principio se pensaba que no había documentos para indagar la historia de la infancia sin embargo, se han encontrado. Lo interesante es que al historiador de la sociedad, que relata los acontecimientos que le son contemporáneos, todas las prácticas de crianza le parecen buenas. No hay cuestionamientos, la violencia de la que han sido objeto los niños se justifica. En general se observa que se resta importancia a los primeros años del niño y se estudia el contenido formal de la educación pero no el emocional.
Para entender el castigo y maltrato al que se somete al niño, De Mause dice que cuando el adulto se encuentra frente a un niño que le pide algo, dispone de tres reacciones posibles según la forma en que concibe al niño:

El siglo xx fue la época en que se amplió considerablemente la responsabilidad pública respecto de los hijos ajenos. ¿Cómo surge este interés por los hijos ajenos?
Es evidente que el Estado no tenía intereses humanitarios. Los economistas y los militares se dieron cuenta que la prosperidad y la seguridad de la Nación dependían de que los ciudadanos jóvenes estuvieran sanos. Comienza la escolaridad gratuita y obligatoria. El 1889 el Parlamento inglés aprobó una ley para proteger a los niños de los tratos crueles, esto fue luego de que la sociedad protectora de animales recibiera quejas por no ocuparse de los niños. Es decir que existieron primero leyes de protección a los animales y posteriormente surge la legislación dirigida a los niños.
Recién en el siglo XIX los poderes públicos comienzan a pensar en los niños como personas con necesidades especiales, vulnerables, desamparados; y no como adultos pequeños prestando servicios a sus padres.

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Preparado y enviado por
Claudia E. Gerstenhaber
Prof. y Lic. en Ciencias de la Educación.

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