Como
norma general todas las actividades que se realicen
con el niño deben efectuarse dentro de una
atmósfera de amor y de afecto que lo hagan
sentirse querido, seguro y confiado. Hacerlo sentir
que se acepta tal cual es, que se necesita y respeta.
Todas las personas que rodeen al niño y que
tienen contacto con él en sus actividades de
rutina, deben cumplir con ese aspecto para que así
el bebé cuente con diferentes figuras
a las cuales vincularse y que enriquecerán
su vida emocional, siempre y cuando sea positivamente.Enviado por:
Thaymari Hernández
Caracas, Venezuela