La educación física le garantiza esas ejercitaciones pues las toma como base y motivo central de sus tareas; ella en sus programas de actividades es un pilar en el que se deben apoyar otros aspectos educativos para lograr la formación integral de los niños, tomando como base su necesidad esencial: el juego, disposición innata en el niño, que le permite evolucionar en su desarrollo psicomotríz, corporal y afectivo.
Si no se posee un espacio adecuado destinado para juegos o el clima no permite las actividades físicas al aire libre, el docente debe valerse diariamente, de oportunidades informales o de actividades planificadas de antemano, que respondan a objetivos claros en la práctica de formas Básicas, destrezas, ejercicios construídos, y juegos para que el niño se ejercite en todos los aspectos.
Extraído de: Bases Curriculares para el jardín de infantes.
Pcia de Santa Cruz