Muchos niños tienen problemas mientras duermen.
Algunos ejemplos incluyen:
Muchos de los problemas que los niños tienen mientras
duermen están relacionados con hábitos irregulares
de dormir o con la ansiedad de irse a la cama y quedarse
dormidos.
Los desórdenes persistentes al dormir pueden ser
también síntomas de dificultades emocionales.
La "ansiedad por la separación" forma parte de
una etapa crucial en el desarrollo infantil. Para todos
los niños pequeños, la hora de acostarse
es la hora de la separación.
Algunos niños hacen todo lo posible por evitar
la separación a la hora de acostarse.
Sin embargo, para ayudar a minimizar estos tipos comunes
de problemas al dormir, los padres deben establecer rutinas
consistentes y regular la hora de acostarse y las rutinas
de dormir para los niños.
Los padres encuentran a menudo que el bebé se duerme
si lo mecen o si recibe alimento. Sin embargo, a medida
que crece, los padres deben alentarlo para que se duerma
sin mecerlo y sin alimentarlo. Si no, al niño le
va a dar mucho trabajo poder dormirse solo.
Las pesadillas son relativamente comunes durante la infancia.
El niño se acuerda de las pesadillas, las cuales
generalmente conllevan fuertes amenazas a su bienestar.
Las pesadillas, que comienzan a distintas edades, afectan
a las niñas con mayor frecuencia que a los niños.
Para algunos niños/niñas, las pesadillas
son serias, frecuentes e interfieren con el descanso al
dormir.
Los terrores nocturnos, el sonambulismo y el hablar
dormido constituyen un grupo relativamente raro de desórdenes
del dormir llamado "parasomnias".
Los terrores nocturnos son diferentes de las pesadillas.
El niño con terrores nocturnos gritará incontrolablemente
y parecerá estar despierto, pero está confundido
y no se podrá comunicar.
Los terrores nocturnos corrientemente aparecen entre los
4 y los 12 años. Los niños sonámbulos
parecen estar despiertos mientras caminan por la casa,
pero están en realidad dormidos y en peligro de
hacerse daño.
El sonambulismo usualmente comienza entre los 6 y los
12 años. Tanto los terrores nocturnos como el sonambulismo
son comunes en algunas familias y afectan a los niños
más que a las niñas.
Con frecuencia, los niños con parasomnias tienen
un solo episodio o tal vez episodios esporádicos
de estos desórdenes. Sin embargo, cuando estos
episodios ocurren varias veces por noche, o todas las
noches por varias semanas, o interfieren con el comportamiento
del niño durante el día, el tratamiento
por un siquiatra de niños y adolescentes puede
ser necesario.
Hay una gama de tratamientos disponibles.
La inversión de los períodos en que se está
dormido o despierto puede ocurrir en algunos adolescentes
causando problemas con la vida cotidiana.
El sueño puede ser también perturbado por
los desórdenes del humor, el abuso de substancias,
el ADHD y la ansiedad.
Afortunadamente, a medida que madura, el niño generalmente
supera los problemas comunes del dormir así como
los desórdenes más severos ("parasomnias").
Sin embargo, si los padres creen que el problema es urgente,
deben de consultar al pediatra del niño o llamar
directamente a un siquiatra de niños y adolescentes.
Enviado por
Mariana Cánepa
Capital Federal