"Inquieto y distraído", una queja muy escuchada en los consultorios
neuropediátricos
Dicen los padres: "no presta atención,
no hace caso a la maestra, no termina las tareas, esta parado todo el tiempo,
molesta a los compañeros" y añaden "en casa es igual, no para
un segundo, es muy atropellado, el quiere todo ya, no sabe esperar. Y sin
embargo es inteligente: en los jueguitos de la computadora puede estar horas
y lo hace bien. Para lo que le gusta atiende. Además tiene días,
a veces hace todo bien, y otras es un desastre, de terror... "
Esta descripción se ajusta a un síndrome que la Asociación
Americana de Psiquiatría denomina con la sigla inglesa AD/HD (Attention
Déficit Hyperactivity Disorder) o simplemente ADD (Trastorno por déficit
de atención)
Aquí se incluye a un grupo muy heterogéneo de niños que
tienen en común la desatención, la impulsividad y a veces, no
siempre, la hiperactividad. Es mas frecuente en varones que en niñas,
con una prevalencia aproximada del 3 al 5.8% de la población escolar.
Si bien en sentido estricto no se conocen las causas, la aparición
temprana de los síntomas, su resistencia al cambio, el predominio de
varones sin diferencias de clase social o nivel cultural, todo indica algún
tipo de disfunción del Sistema Nervioso Central.
Se trata por lo general de una "disfunción cerebral" de carácter
genético tal cual lo demuestran los estudios de concordancia en gemelos
y los seguimientos familiares verticales. Sobre dicha predisposición
también podrían incidir otros factores ocurridos en los periodos
prenatal, perinatal y postnatal (problemas en el parto, hipoxia o falta de
oxigeno al nacer, intoxicaciones etc. )
El cuadro muchas veces desconcierta a los padres y maestros. En ocasiones
no esta claro si no atiende porque no puede, no quiere, no sabe... No atiende
porque no entiende...?, porque su ritmo es más lento y se pierde, porque
su cabeza esta en otro lado, preocupado por otras cuestiones...? Por qué...,
a veces atiende y otras veces no?
Además hay que reconocer que la atención como función
neuropsicología es muy labil y se altera por muchas causas. Si estamos
cansados, estresados, enfermos, preocupados, seguramente no será más
difícil concentrarnos en una tarea.
Por cierto identificar los síntomas de ADD, no es demasiado difícil,
cualquier persona medianamente observadora puede darse cuenta si un chico
es desatento, impulsivo o hiperkinético Pero comprender que le esta
pasando al niño, comprender el porque de sus síntomas, ya es
una tarea más compleja. Requiere de un trabajo clínico reflexivo
y multidimensional por parte de un profesional experimentado que sepa analizar
todos los aspectos presumiblemente implicados en el problema (niño,
familia, escuela)
Una buena evaluación diagnóstica es imprescindible para saber
realmente que es lo que esta pasando y que se debe hacer para ayudar al niño.
Dar una medicación sin conocer con exactitud la naturaleza del problema
(el cual con frecuencia viene asociado a otros trastornos quizás menos
evidentes pero tal vez más importantes) es a menudo un recurso transitorio
e insuficiente.
El problema de atención puede llegar a ser solo "la punta del iceberg".
Lo más grande y relevante esta por debajo, y oculto.
Los niños que se desarrollan normalmente, van expandiendo
su capacidad de atención mientras interactúan
con el ambiente.
La habilidad para demostrar la persistencia de atención
a lo largo de un período de tiempo, depende de poseer
intactos las funciones corticales y subcorticales del cerebro.
Lo que dificulta la atención prolongada es una falla
a este nivel (que responde a factores hereditarios).
A veces, es difícil para un adulto comprender que un
niño que es molesto, que demanda atención, que
es impulsivo, tenga un desorden físico y hereditario.
El estudiante con ADD es frecuentemente descripto como "vago"
o "desmotivado".
El educador profesional, deberá diferenciar entre estos
dos tipos de chicos. Entre el que actúa así
como consecuencia de su mismo déficit, y el que adopta
como modalidad de conducta estas posturas en respuesta a como
ha sido tratado.
Cuando se compara el rendimiento de niños que tienen
ADD con niños normales se observa que es la variabilidad
en el rendimiento lo que diferencia a unos de otros. Esta
variabilidad se pone en evidencia ya que produce que el niño
tenga repetidas iniciativas para trabajar que no se mantienen
en el tiempo, y resultan en un trabajo no solamente inferior
al promedio, sino de gran variabilidad.
Enviado por
Mariana Cánepa
Capital Federal