El objetivo que se pretende alcanzar es establecer un primer contacto sensorial con el mundo de las letras.
En el segundo estadio se pretende pasar de lo perceptivo-visual
a lo abstracto- conceptual, para acceder a una lectura-escritura
utilitaria y funcional.
Siempre se tendrá en cuenta el nivel madurativo del
niño, las diferentes discapacidades y sus conocimientos
previos, de modo que los aprendizajes le sean significativos.
Se combina el trabajo global en actividades de aula, con ejercicios
más analíticos en sesiones de logopedia.
La experiencia parte de la confección de un libro de actividades perceptivo-manipulativas con las letras del nombre.
Es útil crear un rincón en la clase donde el niño pueda manipular las letras, ya que el interés viene primero por la manipulación, el contacto y el dominio sobre el objeto.
Se escoge una de las letras consonantes ya conocidas por el niño, y se buscan dibujos de objetos que comiencen por dicha letra y su combinación con las vocales. (Ejemplo: la B; BATA, BETA, BICI, BOTA.)
La elección de las palabras se hará en función
de tres parámetros: la longitud ( lo más cortas
posibles); la practicidad ( mayor frecuencia en el repertorio
del niño y el entorno), y la combinación de
las cinco vocales.
Se coloca cada combinación, en mayúsculas, en
el ángulo superior derecho de la hoja (por tanto,
cinco hojas). Los dibujos se van repartiendo en las hojas
en función de su combinación y sobre la palabra
que lo representa.
Este material está todo plastificado, de forma que
los dibujos puedan extraerse para ir eliminando paulatinamente
el apoyo sensorial (memoria visual) y puedan leer la palabra
por la propia mecánica, remarcando mucho la correspondencia
sonido/grafía.
El procedimiento a seguir es:
Paralelamente, se confecciona el libro de escritura, donde
se colocarán los mismos dibujos para que el niño
escriba el nombre debajo.
En primer lugar, le proporcionamos el modelo para que vaya
prescindiendo de él a medida que logra aprender las
palabras a través de la asociación, la copia,
y la escritura de memoria.
Reforzar la interiorización de las letras y palabras
con la realización de diferentes actividades, como
manipulación directa de las letras; Fichas relacionadas
con dichas letras y el ordenador. Este último es un
recurso muy estimulante para los niños.
Mariana Cánepa
Prof. Nivel Inicial
Capital Federal