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Lectura y el placer de Leer

Desarrollar el gusto por la lectura, propiciar el placer de leer, hacer que leer resulte una fuente de dicha, de amor o de gozo... tales son las afirmaciones más frecuentes sobre los objetivos del aprendizaje. Se insiste mucho sobre los vínculos entre aprendizaje y placer, y ello legítimo.

Sin embargo, es necesario subrayar aquí el error que cometemos haciendo de dicho placer el objetivo de la tarea de aprendizaje. Es confundir "objetivo" y "subjetivo" y hacer una mezcla de ámbitos totalmente distintos: el placer es, se quiera o no se quiera algo personal.

El placer obligatorio y el amor impuesto constituyen medios seguros para quitar el apetito e inducir deseos bien distintos.

No es absurdo pensar que nuestra espera obstinada por verles amar la lectura constituyen una de las causas de rechazo de la lectura en determinados jóvenes y, más aún, cuando la escuela raramente les ha hecho vivir la lectura como un placer.

Nuestra tarea como docentes consiste en ayudar al niño/a a construir las herramientas de sus placeres, y no obligarle a sentirlos.

El verdadero objetivo de un aprendizaje digno de tal nombre es hacer que los niños/as sean capaces de utilizar lo escrito en cualquier circunstancia, para cualquier tipo de proyecto (también si se trata del suyo) para un proyecto de placer o de expansión.

Por otra parte, asociar de un modo sistemático lectura y pacer conlleva sus riesgos:

  • Si ese no es el sentimiento de los alumnos, ello puede apartarlos completamente de la lectura.
  • Si se consigue ese objetivo (lo que es el caso de numerosos adultos, especialmente cultivados) se corre el riesgo de convertir en difícil, e incluso imposible, cualquier lectura que no conduzca al placer.

Así, muchos maestros rehusan leer, por ejemplo los textos oficiales que regulan su profesión, con la excusa de que dicha lectura resulta áspera y poco agradable. En cambio, tales textos deberían imperativamente ser leídos minuciosamente, y el placer que procuren o dejen de procurar.

En la vida moderna las situaciones de lectura indispensable son numerosas: tanto si se trata de estudio, de exámenes, del trabajo, constantemente nos vemos confrontados a mensajes, textos, sin relación con el placer y, a veces, incluso francamente ingratos.

No hay que confundir al niño, leer no es sinónimo de placer.

Mariana Cánepa
Prof. Nivel Inicial
Buenos Aires

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Palabras claves - Keywords:

A continuación aparecen algunas palabras claves relacionadas con este trabajo: lectura, literatura, biblioteca, aprendizaje, libros, buenos hábitos, buenas prácticas, gusto, desarrollo.
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