También hay quienes creen que se trata de un trastorno de lectura
severo que no se puede distinguir de otros trastornos de lectura debidos a
carencias en la enseñanza o insuficiencias ambientales.
Si bien las investigaciones llevadas a cabo por medio de la tecnología
más sofisticada proporcionan algunos elementos que permiten asociar
los problemas de lectura con algún tipo de trastorno neurológico
genético, la evidencia sigue siendo en gran medida circunstancial.
De todas maneras conocer las causas de los problemas de lectura
severos es una cosa y saber de qué manera ayudar a los alumnos que
presentan estos problemas es algo muy diferente. Por estas razones, quizás
la mejor manera de describir la dislexia consiste en decir que es un término
que se emplea para describir todo tipo de dificultad severa para la lectura.
Sus características son bien conocidas, o sea , los alumnos con dislexia
tienen serios problemas para aprender a distinguir los componentes de las
palabras y de las frases. Por ejemplo, presentan dificultades para discriminar
y escribir letras ( b, d; p, b), números ( 39, 93; 15, 51 ) y palabras
con similitudes gráficas o auditivas.
Pueden tener problemas también para diferenciar letras de palabras,
palabras de frases y frases de párrafos.
Como resultado, la lectura de los alumnos en voz alta con dislexia se caracteriza
por su lentitud en el ritmo y porque se produce palabra por palabra.
Los alumnos con dislexia también tienen problemas con los elementos
básicos de la lengua escrita, tales como ortografía y construcción
de frases y párrafos.
Por último, los alumnos con dislexia pueden tener dificultades
para comprender sistemas representativos, como la hora, secuencias de instrucciones,
estaciones del año.
Por lo general la dislexia se considera un tipo de dificultad de aprendizaje
y los alumnos que posean este trastorno deben recibir atención
dentro de esta categoría.
Es importante identificar a los alumnos con dislexia o con otras dificultades
severas para la lectura en forma precoz, antes de que se produzca un fracaso
en la práctica de habilidades de reconocimientos de palabras para la
lectura.
Los alumnos que representan un ritmo significativamente lento
para el aprendizaje de letras, sonidos y reconocimiento visual de palabras
se encuentran en riesgo de desarrollar problemas de lectura posteriormente.
Las investigaciones demuestran que estos alumnos se benefician con el empleo
de un programa de iniciación a la lectura que incluya los
siguientes elementos.
1. Enseñanza directa de análisis del lenguaje:
Los alumnos, por ejemplo, necesitan aprender habilidades para la segmentación
de sonidos o para descomponer las palabras en sus sonidos componentes.
2. Un programa fónico altamente estructurado: Este programa
debe enseñar el código alfabético directa y sistemáticamente
empleando una secuencia de habilidades de simple a compleja, enseñando
la regularidad antes de la irregularidad y desalentando el talento.
3. Enseñanza conjunta de escritura y lectura: Los alumnos necesitan
aprender a escribir las palabras que saben leer.
4. Enseñanza intensiva: La enseñanza de la lectura para
los niños en riesgo debe incluir una gran dosis de práctica
con materiales que contengan palabras que son capaces de decodificar.
5. Enseñanza de automatismo: Los alumnos deben realizar abundante
práctica a fin de ser capaces de leer con corrección y fluidez.
Enviado por:
Mariana Cánepa
Buenos Aires