Con un rollo grande de cartón corrugado que se consigue en las papeleras, formamos un gran laberinto en la sala.
El mismo puede estar sujeto con las sillitas, trenzado con cintas, piolines
o lo que se les ocurra.
Al mismo se le pueden hacer ventanas con formas de corazón,
estrellas, nubes, sol, etc. con una trincheta afilada, y rellenarlas
con celofán de colores, así los nenes pueden verse al pasar
por el laberinto.
Luego se pueden agregar cortinas de papel crepe en ciertos
lugares del laberinto, o ponerle techo de papel celofán, por
distintos sectores.
El cartón corrugado que nos sobra de las ventanas lo utilizamos
para pintar y decorar la salita, también se puede utilizar
como hojas soporte.
Enviado por
Paola Silvina Leonelli