Con las sillas y las mesas armamos laberintos para pasar por debajo,
y por arriba de ellas.
Contar cuántas sillas hay de cada color, agruparlas, contar las
patas de las sillas por pequeños grupos de ellas ubicadas en
un círculo.
Realizar correspondencia cada silla un niño, ¿sobran sillas?,
¿Cuántas? lo mismo si faltan.
Anotar en el pizarrón tantas sillas y tantos niños.
Tapar con sábanas las mesas y transformarlas en cuevas o túneles.
Hay que tener cuidado de como se arma el laberinto o los túneles,
no superponer sillas o muebles que los niños con la energía
y la emoción que les producen los juegos de esconderse y aparecer
puedan llegar a tirar o a golpearse.
