Cuando planteamos las hipótesis no creímos que
podría requerir tanto esfuerzo la realización de este trabajo
de investigación. Se nos presentaron varios contratiempos en el desarrollo,
pero encontrándonos en la instancia final, podemos decir que este trabajo
nos ha servido, y nos ha dejado algunos conceptos más claros.
Creemos que esta conclusión no es un cierre, sino una puerta que se
abre.
La investigación no puede quedar acá, sino que consideramos
que es nuestra responsabilidad después de haber observado
las respuestas obtenidas en las encuestas, y de haber analizado las planificaciones,
a seguir ahondando en las posibilidades que existen en materia de planificación
áulica.
Cuando planteamos el trabajo aclaramos que somos conscientes de
la transformación a nivel educativo.
Sabemos que hay nuevas propuestas, y estamos cada vez más convencidas
que uno debe tener la mente abierta, estar dispuesta a acompañar
los cambios, pero con responsabilidad y compromiso. No tomarlo como una carga,
o como algo que requiere tiempo, es importante. Perfeccionarse en el tema,
ayuda a la tarea en el aula, reduce tiempos, amplía posibilidades,
y redunda en definitiva, en beneficios para los chicos con los que trabajamos,
que merecen lo mejor.
La resistencia al cambio no se vio reflejada en las encuestas, si en la grilla
de planificaciones. Sucede que muchas docentes, no tienen muy
en claro que es un proyecto, o utilizan dentro de una misma planificación
diferentes enfoques, mezclan formatos, en algunos casos, nos costó
mucho concluir que era aquello que estaba frente a nosotras, y sin duda, es
probable que a alguna no la hayamos puesto dentro de la categoría que
le correspondería, pero fue un trabajo arduo.
Las planificaciones las obtuvimos cuando hicimos las pasantías, y llegamos
a concluir que la mayoría de las docentes, en lugar de
tomar la planificación como una herramienta, un apoyo para simplificar
el trabajo, para ordenar los contenidos, para plasmar gráficamente
las metas, objetivos, y todos los procesos mentales de los que hablábamos
en el marco teórico, escuchamos que lo toman, como una obligación,
un deber para con la dirección, algo que hace a la burocracia institucional.
Y así es que pierde todo su valor, el docente en algunos
casos no ha descubierto la importancia de ordenarse, e incluso, fue común
ver en las observaciones de >Taller de Observación de Practica y Residencia<
que las docentes iban en sus aulas desarrollando determinadas actividades
y la planificación era otra cosa totalmente diferente.
Somos conscientes que hablamos de formas de planificar sencillos, claros y
flexibles, pero en algunos casos directamente la flexibilidad llega
al punto de no corresponderse nada con nada.
Nos ha resultado alentador, el hecho de
poder observar que se trabaja con proyectos o que por
lo menos se los esta teniendo en cuenta para su utilización.
En algunos casos, veíamos confusiones con respecto
a ello, pero en realidad uno como futuro docente
en formación sabe que hay una línea muy
tradicionista, que busca perpetuar estos enfoques clásicos,
donde todos hacemos lo mismo, los mismos temas
para todos, y donde el alumno, queda relegado
a un último lugar sin tenérselo en cuenta.
Todo muy rígido, sin salirse de lo estipulado
previamente, y masificando la tarea docente al punto
de utilizar las mismas planificaciones varios
años seguidos, cambiando solo el nombre
de la sala...
Aún viendo en algunos docentes una actitud negativa
para con la planificación, consideramos que es
útil, seguimos insistiendo en lo que planteamos
en la introducción y cada vez lo aseveramos más:
la planificación es una herramienta fundamental
para el docente, solo es cuestión de darle el
lugar que se merece, y poder descubrir la importancia.
Cuando planteamos la hipótesis de la confusión
sobre enfoques y formatos, lo hicimos en función
de nuestra propia falta de diferenciación conceptual
sobre cuál era cuál. Pero pudimos
corroborarlo en muy pocos casos, por lo cuál
a través de la investigación esa hipótesis
no se ha corroborado plenamente, sino que es un porcentaje
menor el grupo que se confunde.
A modo de curiosidad preguntábamos sobre las
fuentes de las que se parte para planificar. También
observamos los tipos de contenidos con los que se trabaja.
Y podemos concluir que mas allá de la utilización
de la unidad didáctica o del proyecto, los docentes
han tomado lo planteado por la reforma educativa en
cuanto a la importancia de tener en cuenta tanto contenidos,
conceptuales, procedimentales y actitudinales. Las variaciones
se observan en cuanto a la discriminación o no
de ellos.
Observamos que se utilizan las distintas instancias
de concreción del curriculum. Según la
zona, el lugar de residencia, pero rescatamos la importancia
de conocer los diseños, de otros lugares, lo
decía una maestra en la encuesta, porque puede
valerse para planificar de algo que le resulte útil.
Amplia el horizonte. Siempre eligiendo los más
ricos, que funcionen como disparador, posibilitando
diferentes posibilidades de actividades.
Un tema que atraviesa transversalmente las planificaciones
es la evaluación, y como se pudo observar a través
de la grilla es ínfima la cantidad de docentes
que hacen la evaluación de la tarea. No lo consideramos
muy apropiado, porque si resaltamos el lugar del alumno,
y la necesidad de acompañarlo en el proceso de
enseñanza aprendizaje, es imprescindible, repensar
la tarea docente, que es lo que esta haciendo, en que
puntos esta acertada, que debe modificar, que ayuda
más a los alumnos. Sería una herramienta
más, que forma parte de la planificación.
Cuando fuimos a realizar las preguntas a diferentes
jardines, y cuando pedíamos planificaciones en
las observaciones observamos cierto recelo en
prestar planificaciones, en compartirlas. Justamente
lo importante del trabajo docente es compartirlo, abrir
las puertas de las aulas, y no seguir trabajando en
el aislamiento como decíamos en el marco teórico.
Un docente enriquece su tarea, es más es su responsabilidad
compartir, investigar, trabajar con otros, (el trabajo
en grupo enriquece). Esto hace a su profesionalismo
como docente.
Se plantea un desafío importante para nosotros
como futuras docentes y que nos invita a
pensar sobre la responsabilidad de planificar, de organizarse,
y sabemos que el camino recién comienza....
Enviado por:
Paola Lanzani
Gisella Burton
Carolina Goldstein
Prof. Normal N° 1
Capital Federal